Varias centrales eléctricas sufrieron cortes de gas y tuvieron que funcionar con gasoil, debido a la falla de un yacimiento neuquino y la baja de la temperatura en Buenos Aires.
La disponibilidad de gas para las centrales eléctricas, que era hace dos semanas del 90 por ciento, se ubicó ayer en el 40 por ciento. Los problemas empezaron a las 11 y fueron confirmados al diario La Nación en despachos oficiales y empresariales.
Por un corte de luz que duró tres horas, el yacimiento El Portón, que opera Repsol YPF, tuvo problemas de inyección y le restó dos millones de metros cúbicos al gasoducto Neuba II. El accidente afectó porque hizo más frío del previsto, y varios porteños encendieron la calefacción y consumieron 6 millones de metros cúbicos más de lo habitual en estos días. Desde el gobierno se le pidió entonces a Cammesa que instruyera a las usinas para ahorrar 8 millones.
Un informe reservado de Cammesa, ente que administra el sistema nacional de electricidad, proyecta que, en las actuales condiciones de crecimiento, la demanda alcanzará en marzo próximo los 19.100 megavatios.
El último pico fue de casi 18.400 MW, el 28 de mayo pasado; provocó apagones en el sector residencial en la Capital Federal y el conurbano, y llevó al gobierno a tomar la decisión de cortarles la luz a las empresas, diariamente, durante dos meses. Gracias a ese racionamiento, se logró mantener siempre el consumo por debajo de los 17.500 MW. El sector calcula que, con una previsión de 19.100 MW, habrá que trabajar mucho para evitar que vuelvan las interrupciones.
"Esto muestra la fragilidad del sistema", reconoció al matutino un directivo de una de las compañías.