Quemados

Una mujer joven y su pequeño hijo sufrieron quemaduras cuando ambos fueron sorprendidos por las llamas de un incendio que ayer a la siesta afectó la Casa 129 del barrio San Lorenzo.

El fuego que se originó en el inmueble de calle Entre Ríos al 4200, a escasos 150 metros de la subcomisaría 10a., habría tenido origen accidental y sorprendió a Claudia Flores (25) cuando se dormía.

La nombrada y también su hijo, Andrés Ramírez, de sólo 4 años, fueron socorridos por los vecinos, policías y bomberos. Ambos con quemaduras de segundo y tercer grado fueron llevados al hospital público donde reciben asistencia en Sala de Quemados.