Choque de invictos en Saint-Denis
Los Pumas ante una oportunidad única
Unidad granítica. Habla Loffreda y el plantel escucha, aunado en el característico abrazo erigido en un símbolo del seleccionado argentino. Mañana habrá que aferrarse una vez más a los valores ancestrales, tanto o más que a las virtudes actuales. Foto: Agencia AFP

Mañana a las 16, se miden con los Springboks, por semifinales del Mundial 2007. Una vez más, no habrá margen para los errores, en busca del pasaporte a la final. ESPN televisa en directo para todo el país.

Cuando mañana a las 16, el neozelandés Steve Walsh dé la orden de ejecución del kick off que pondrá en marcha la segunda semifinal de la VI Rugby World Cup , los Seleccionados de Argentina y Sudáfrica comenzarán a desandar la senda de una ilusión inconmensurable: acceder a la posibilidad de instalarse en la final del sábado 20 de octubre, de la cual emergerá el poseedor por los cuatro próximo años de la preciada William Webb Ellis Cup.

Sin embargo, además de no pensar en demasía hacia adelante, cuando existe un compromiso de semejante envergadura con el citado, vale detenerse en señalar que Pumas y Springboks también escribirán el capítulo más trascendental de una historia impregnada de vínculos acérrimos.

Porque nadie debe dudar que Sudáfrica es una especie de "padre adoptivo" del rugby argentino, a partir de la sabia decisión de Dannie Craven quien allá por 1964 imaginó que esos fuertes y talentosos rugbiers criollos que protagonizaron el Campeonato Argentino de ese año, serían capaces de afrontar lo que por aquel entonces era virtualmente una quimera.

Desde esa sabia decisión de "Mr Rugby" nació la mítica gira a Sudáfrica de 1965, donde a pura bravura y convicción, un grupo de jóvenes inexpertos internacionalmente -apoyados por el sudafricano Izak van Heerden- pergeñaron el nacimiento de uno de los estandartes deportivos argentinos de todos los tiempos: Los Pumas.

Ticket a la ilusión

De aquel momento que modificó el curso de la historia de este deporte en el país a esta realidad sublime, no sólo han transcurrido 42 años, sino también se ha producido una mutación que hace que -por ejemplo- la RWC sea el tercer evento en importancia en el contexto del deporte universal (detrás de los Juegos Olímpicos y los Mundiales de Fútbol).

Sin embargo, al encontrarse ante una oportunidad única -�cuándo podrá repetirse?- Los Pumas saben perfectamente que muchos de aquellos valores que han permanecido inalterables a través del tiempo, pueden marcar diferencias en el espectacular choque que seguramente presenciaremos mañana.

Porque sabido es que el coraje y la convicción de Agustín Pichot y Cía. emulan a las enarboladas por las huestes del "Gran Capitán" como unánimemente describen sus compañeros al inolvidable Aitor Otaño, aunque el entorno tenga muy poco que ver.

Entonces, aunando ambas historias, llega el momento de intentar imaginar lo que puede suceder mañana en el hermoso estadio enclavado en los suburbios parisinos.

Cuestión de favoritismo

Tal como lo expresan el historial (once éxitos oficiales para los Boks) y la estructura existente en derredor de uno y otro equipo, Sudáfrica es favorito.

Aunque parece bastante improbable que lo sea en la medida en que lo intentan reflejar en Francia, donde a la hora de las apuestas de ambas semifinales, ni siquiera han considerado a Argentina como probable finalista; pese a que al igual que su rival, llega a esta instancia en la condición de invicto.

Sin embargo, a Los Pumas todo esto puede caerles muy bien. Tanto, como desde el inicio del certamen, cuando dieron el gran golpe al batir a Les Bleus en el match inaugural de "su mundial". Porque sabido es, que la actitud es "la madre de todas las aptitudes", como sapientemente suelen repetir los argentinos.

Entonces, amén de la fortaleza mental que salió a la palestra en los minutos finales ante Escocia, para consolidar un éxito que debió ser mucho más tranquilo, Los Pumas deberán sostener físicamente a un adversario que en este sentido, realmente es superior, no sólo a Argentina, sino a la mayoría de los adversarios que pueden tocarle en turno.

Las claves de mañana

La gran incógnita es conocer si los argentinos lograron recuperarse del desgaste de arrastre, en especial, para afrontar los tramos decisivos del match de mañana que, de poseer los condimentos que son dables de esperar (resultado abierto hasta los minutos finales), resultará clave.

En materia de cuestiones técnico-tácticas, a priori no hay demasiados secretos: los Springboks intentarán imponer condiciones a través del juego frontal, predominantemente físico, en pos de conseguir los espacios que permitan aprovechar algunas de sus bondades externas, como la hipervelocidad de Bryan Habana, con chances de ser tryman del certamen.

Por el lado de Los Pumas, uno imagina que habrá otro planteo táctico impecable: esto es, kicks para posicionar el juego en campo adversario; control de pelota para bajar el ritmo de las acciones; y, fundamentalmente, búsqueda de los espacios que permitan prosperar a partir de la notable capacidad individual, intentado evitar el impacto físico vertical a través de la técnica.

Ambos poseen fundamentos para prevalecer en éstas u otras circunstancias. La verdad surgirá con el devenir de los minutos de un match que puede resultar apasionante: no sólo por lo que implícitamente representa una semifinal mundialistas, sino también por lo que los protagonistas son capaces de entregar.

Y en este sentido, desde el "alma de Los Pumas", pueden surgir las respuestas que permitan profundizar aún más el momento más glorioso de la historia más que centenaria del querido rugby nacional.

El respeto sudafricano

Jake White, head-coach de Sudáfrica, afirmó que "Los Pumas tienen el mejor scrum y maul del mundo, por lo que habrá que ser muy cuidadosos en ese aspecto. Lo propio con los kicks, por lo que deberemos agilizar nuestro juego. Argentina es un equipo maduro, que debe ser presionado en todas sus líneas y, en especial, en los medios, que hasta aquí han sido excelentes (refiriéndose a Pichot y Hernández). Hace rato que Los Pumas debieron ser integrados a una competición estable, ya que es un equipo exitoso que se ganó largamente el resto del mundo".

Por su parte, Gert Smal, coach de forwards de los Springboks, destacó las bondades argentinas: "Creo que es importante que hagamos un buen plan y nos preparemos adecuadamente, que es lo que hicimos hasta ayer. Sabemos muy bien lo que se nos viene: no hemos perdido en el pasado con Argentina, pero esto es una Copa del Mundo. Es muy importante que lo planeado y la preparación se ejecuten con convicción y los jugadores experimentados, en los momentos difíciles, tiren del equipo hasta el final".

Palabra mayor

El head coach argentino, Marcelo Hernán Loffreda, señaló ante todo con respecto al match de mañana: "No somos favoritos para mañana, pero así nos sentimos mejor, ya que nos pone la cabeza en línea. La historia ve con más posibilidades a Sudáfrica, lo que nos hace sentir más cómodos, porque descansa la mente de los jugadores".

Luego agregó: "Vamos a tratar de cambiar los ritmos del partido. Sabemos que los Springboks en velocidad nos superan, pero también tienen algunos errores de manejo y destreza. Le vamos a bajar el ritmo al partido, para luego apurarlo cuando lo necesitemos; como por ejemplo, jugando algunos free kicks o con patadas ofensivas, porque creemos que su juego del fondo no es tan bueno a pesar de que seguramente lo han estado trabajando".

En cuanto a la mejoría expuesta por Sudáfrica desde que el australiano Eddie Jones colabora con el head-coach Jake White, dijo: "Hay una mayor sensibilidad técnica, más aplicación y varios movimientos australianos, donde se combina la tercera línea con los backs, para después dejar a los jugadores más rápidos de ellos, frente a los más lentos del rival. Esto nos afecta, porque ahora tienen más recursos".

A la hora de referirse al acondicionamiento físico de Los Pumas para la competición, "Tano" señaló que "la base física fue muy dura en la previa, y tuvimos muchos estímulos físicos en Francia, por lo que el equipo está preparado para resistir. Pero en este Mundial, la cabeza ha tenido mucho que ver. Aparte de la parte física, que contra Sudáfrica es fundamental, cómo esté cada equipo en lo mental va a ser muy importante y la Argentina está muy preparada en ese sentido".

Sobre su victoria ante los Boks, actuando como rugbier para Sudamérica XV en 1982, analizó: "Yo no he hecho ninguna mención a los jugadores sobre eso, pero recuerdo el estupendo nivel de atención que teníamos en cada uno de esos partidos, porque sabíamos que si nos distraíamos, eran puntos en contra. Eso es algo que hemos venido insistiendo, por lo que vamos a tener que darle una gran atención. El estado mental será el que defina el partido".

El capitán

A su turno, Agustín Pichot dijo: "Pese al cansancio, este partido es el más importante y puede ser el que nos lleve al título. Estamos para dar dos sorpresas más. Los Pumas siempre sacan ese extra que los caracteriza. El rugby es muy físico, por lo que ese aspecto será muy gravitante mañana, como lo fue ante Escocia. Deberemos estar concentrados los 80 minutos y no permitirnos cometer errores. En la cabeza de todos, está llegar a la final, ya que no nos conformamos con lo hecho hasta ahora".

Finalmente, dijo que los Springboks han tenido un gran mundial y merecen estar en semifinales. Son durísimos y le tenemos un gran respeto".

César Miño