El jueves pasado, mientras la mayoría de las escuelas preparaba disfraces y carabelas de papel para celebrar el 12 de octubre, la Escuela N° 1338 Intercultural Bilingüe Com Caia de la Comunidad Mocoví de Recreo propuso otra conmemoración. La fecha fue distinta, pero no tuvo errores. Por la tarde en el establecimiento, y desde las 10.30 de la mañana en el Centro Cultural Ate Casa España de nuestra ciudad, su directora y profesores recordaron el 11 de octubre como "éltimo día de libertad de los pueblos originarios".
La propuesta matutina tuvo como antesala una muestra de trabajos en la que los alumnos reconstruyeron su historia. El punto de partida fue 75 mil años antes de la llegada de los españoles a estas tierras, en que la zona santafesina fue poblada por pueblos patagónicos. La línea del tiempo contempló la distribución de los guaycurúes por estas llanuras, su subdivisión, las opiniones de Domingo Faustino Sarmiento sobre los aborígenes y el asentamiento de los mocovíes en la zona de quintas que hoy forma la localidad de Recreo. Un cartel sobre las reseñas le daba sentido: "Historia de Mi pueblo".
"Laim", vocablo mocoví que saludó con un "Buenos días", fue la primera palabra de un panel en que resonaron otras como "articulación cultural", y "sentimiento profundo", y en el que no faltaron lágrimas de emoción.
En la sala se oyeron los discursos de Andrea Kuchen, presidenta de la Asociación Amigos del Aborigen, del presidente de la Organización de Comunidades Aborígenes de Santa Fe (Ocastafe), y la directora y docentes de la Escuela Com Caia.
La primera en hablar fue Liliana Lumpp, quien preside la Escuela intercultural bilingüe, con una breve reseña acerca de la constitución de la comunidad mocoví en Recreo, y la labor de su institución. Liliana destacó la dedicación de sus docentes, que se abocan "al rescate de la lengua y la cultura mocoví" para revalorizar y articular conocimientos mocovíes con los tradicionales en pos de "una relación intercultural dialógica y equitativa; una educación en diversidad cultural que incluya la posibilidad de cultivar una cultura diferente a la dominante".
Las profesoras Marisa Leguiza y María Lucía André plantearon que la dificultad de desarrollar contenidos idóneos ante la falta de material bibliográfico, comentaron que esto impulsó una investigación permanente, y resaltaron la necesidad de su enseñanza.
Lumpp dijo a El Litoral que el acto tuvo como fin "difundir este movimiento que, aunque parece silencioso, existe y es lo que hacemos por esta comunidad. Hay un trabajo de los pueblos originarios por cambiar la visión que todos tenemos respecto del 12 de octubre, y por declarar al día anterior como su último día de libertad".
Antonio Gómez, maestro idóneo de la escuela, presidente de Ocastafe y cacique de la comunidad Mocoví, hizo su saludo en su lengua propia, y por momentos los presentes experimentaron la sensación de otredad que se evidencia en las palabras.
Con un gesto humilde, se refirió al 11 de octubre como "un día para recordar, para comenzar a hablar de la verdad de nuestra historia. 515 años atrás nuestra América querida vivía en paz y sin sobresaltos, y culturas milenarias llenas de sabiduría y conocimiento eran libres. La interculturalidad era para ellos un intercambio espontáneo". Antonio recordó el 12 de octubre como "el comienzo del martirio de nuestros pueblos, que por siglos sufrió atrocidades", y agregó que "nosotros simbolizamos al 11 de octubre como el último día de libertad de nuestros pueblos, y estas palabras nacen de mi corazón porque es un sentimiento muy profundo para nosotros".
Las 25 voces del Coro Com Caia -cuya traducción es "somos hermanos"- fueron también protagonistas y pusieron broche al acto al declarar en canto "Mocoví su sangre, su lengua, color y corazón".
Florencia Arri