El este de Salta, el este de Catamarca, el extremo nordeste de La Rioja, Santiago del Estero, el extremo norte de Córdoba, Formosa, el Chaco, el centro y el norte de Santa Fe, Misiones, Corrientes, el centro y el norte de Entre Ríos y el extremo oriental de Buenos Aires observarán temperaturas mínimas superiores a 10°C.
El resto del área agrícola observará temperaturas mínimas inferiores a 10°C, pero con escaso riesgo de heladas debido al viento y la nubosidad que acompañarán el proceso. Las precipitaciones se concentrarán sobre el este del área agrícola la misma, y disminuyendo el oeste de la misma.
El extremo nordeste de Formosa, Misiones y el ángulo nordeste de Corrientes observarán un foco de tormentas (25 a más de 100 mm), con riesgo de granizo y vientos.
El este de Salta, el oeste y centro de Formosa, el nordeste del Chaco, el centro de Corrientes, el este de Entre Ríos y el centro y el este de Buenos Aires observarán precipitaciones moderadas (10 a 25 mm).
El sudeste de Buenos Aires y el extremo oriental de Entre Ríos podrían registrar focos de precipitaciones moderadas a abundantes (25 a 50 mm), con riesgo de que se observen algunas tormentas localizadas.
El resto del área agrícola nacional observará precipitaciones escasas (menos de 10 mm), pero se registrará abundante tiempo nublado y húmedo.
Hacia mediados de la perspectiva retornarán los vientos del norte, causando un paulatino ascenso de la temperatura, que alcanzará su mayor expresión sobre el centro norte del área agrícola, mientras que el este de la misma continuará bajo la influencia de los vientos marítimos, manteniendo valores algo inferiores a lo normal: El este de Salta, el oeste y centro de Formosa y el Chaco, el este de Catamarca y La Rioja, Santiago del Estero, el extremo norte de San Luis, el norte de Córdoba y el nordeste de Santa Fe observarán una lengua cálida con temperaturas máximas superiores a 30°C.
La mayor parte del reste del área agrícola nacional observará temperaturas máximas entre 25 y 30°C.
Debido a la influencia marítima, el sudeste de Buenos Aires observará temperaturas máximas inferiores a 25°C.
Desde el punto de vista térmico e hídrico la perspectiva que se inicia continuará marcando fuertes contrastes dentro del área agrícola:
El este de Formosa y el Chaco, el oeste de la Mesopotamia, la mayor parte de Santa Fe, el noroeste de Buenos Aires, la mayor parte de La Pampa y el extremo sur de Buenos Aires, se encuentran en condiciones hídricas cercanas al equilibrio, pero requieren que se estabilice la temperatura, para que se active el desarrollo de los cultivos y pasturas.
El oeste de Formosa y el Chaco, el norte de Córdoba y el extremo nordeste de Santa Fe aún no recibieron precipitaciones adecuadas, por lo que continúan registrando sequía.
El Noroeste Argentino y el norte de la Región de Cuyo aún no entraron en su temporada de lluvias, por lo que observan la sequía estacional que es normal en esta época del año.
Según el GEA, las lluvias superaron la media histórica de septiembre en casi todo el territorio santafesino. Los mayores registros se dieron en el centro provincial alcanzando valores cercanos a los 160 mm. En el sur las precipitaciones variaron entre 80 y 100 mm con focos aislados de 120 mm. En el norte la situación fue variada, con lluvias crecientes en sentido oeste-este.
Las reservas de agua del suelo continuaban deficitarias en el norte de la provincia. En el centro y en el sur las lluvias registradas en septiembre las incrementaron, disponiéndose de reservas muy favorables, que se estiman suficientes para suplir las demandas hasta el fin del ciclo de los trigos.
En cuanto al trigo, mejoró el estado general del cultivo beneficiado por las lluvias y las temperaturas moderadas del mes. Predominaron los lotes en encañazón y hacia el noreste en llenado de grano.
El estado sanitario fue bueno, registrándose algunos síntomas de enfermedades foliares (predominantemente mancha amarilla) en lotes del sur provincial.
Las pasturas y verdeos también fueron beneficiadas por las lluvias y las temperaturas del mes. El rebrote y la producción mejoraron notablemente.
Los pastizales naturales comenzaron a rebrotar con las precipitaciones, sin embargo la oferta de forraje fue baja. Continuaba la siembra de maíz y las perspectivas de aumento del área de implantación se estaban cumpliendo.
Los lotes de girasol del norte provincial estaban en estado vegetativo y adecuadas condiciones. En el centro santafesino la siembra se había generalizada.
Ing. Eduardo Sierra