Los sordos son los que más se enojan

No me refiero a aquellas personas físicas que padece este defecto sino más precisamente, y sin eufemismo alguno, me dirijo a la sordera de algunos funcionarios, públicos y privados, que priorizan sus intereses particulares sobre el reclamo, reiterado hasta el hartazgo, de la necesidad de dejar de ser los valet de un feudalismo, por suerte, en decadencia.

Santa Fe está rodeada de ríos, por ende el norte provincial también, o sea que la problemática del abastecimiento de agua potable tendría que estar solucionada desde mucho antes de las recientes promesas de acueductos, canalizaciones, concejos, comisiones, escurrimientos y todo otro estereotipo de burocracia infame.

En marzo de 2006, previa reglamentación de una ley que data de1991, (íDespués de 15 años!), se creó el Concejo Regional de Obras de Saneamiento Hídrico de los Bajos Submeridionales para tratar de pragmatizar un diagnóstico de abril de 1975 (íHabía pasado la módica suma de 31 años!). El comité organizador compuesto por Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero, con los gobernadores Silvestre Begnis, Bittel y Juárez, respectivamente, llegó a la conclusión que el mejoramiento agro físico de esta extensa llanura de 2.744.000 hectáreas afectadas, que abarca la superficie de los departamentos 9 de Julio, Vera General Obligado y parte norte de San Cristóbal, está íntimamente relacionada con la hidromorfología del suelo. Por lo tanto, si sólo se planearan obras de drenaje se modificaría violentamente el equilibrio agua, suelo, planta y clima, inestabilidad que condenaría la zona a un escenario de aridez. Un pronóstico con meridiana exactitud. La soberbia humana hizo todo lo contrario: se escurrió (hubo 20 grandes inundaciones), con anarquía de canales incluida, no se hicieron reservorios y la jactancia de muchos expertos ramplones concluyó con sucesivos pedidos de SOS ante la devastadora sequía que se inició en 2003-2004.

En el 2005 un especialista en estas cuestiones, el holandés José Van Alphen sentenció sobre "la falta de equilibrio entre los excesos hídricos, la sequía y la falta de un manejo adecuado del agua y la incoherencia entre las lluvias, la evaporación y el drenaje".

Muchos creyeron, mi desconfianza me supera, que en marzo de 2006 se iniciaba una carrera de largo aliento, 20 años por lo menos, para hacer productivas, si se incluye la planografía total, 3.500.000 hectáreas (�Agricultura o ganadería, ambas tal vez? �Existe algún estudio al respecto?).

Después de un diagnóstico certero, de dictámenes de especialistas y de la aparente decisión política parecía que estaban dadas las condiciones para que todo comenzara a funcionar.

Luego de casi 18 meses, parece que el intríngulis está en la aprobación, por parte de la Fiscalía Oficial, del Estatuto para que el Concejo funcione reglamentado. Habrían existido dos presentaciones, con sus idas y vueltas, con el pedido gubernamental de algunas modificaciones.

El Concejo aduce que se le escatima decisión y todo hace suponer que se adentrará en un debate referido a la jurisdicción pública o privada.

Se supone que el interés debería ser el mismo, tanto para el estado como para los productores, aunque nada se refleje como ayer. Hablo del interés común de transformar una rebelde llanura en una gran zona productiva.

�No se reflotará la idea de la canalización del Río Bermejo?

Juan B. Justo decía "Bastante nos separan a los hombres las cosas prácticas de la vida, para dividirnos por jactancias de teorías". íAguanten farmers del norte santafesino!

Eloy Rodríguez