A pesar de que el técnico Alfio Basile no convocó a ninguno de sus integrantes del plantel futbolístico, San Lorenzo aportó en este primer compromiso de eliminatorias sudamericanas a la voz del estadio en el estadio de River Plate.
Se trata de Eugenio Verkuyl, 30 años, quien se desempeña habitualmente haciendo esa tarea de anunciar los equipos en el Nuevo Gasómetro, cada vez que el conjunto de Ramón Díaz juega como local. El citado Verkuyl fue convocado por la AFA, debido a que Enzo Herrera Masa, quien suele ejecutar esta labor en la entidad de Núñez, se ausentó por compromisos particulares.
Tal como ocurre cada vez que la Argentina juega como local en el estadio Monumental, los vendedores intentaron hacer diferencia en el expendio de gorros, banderas, vinchas y demás accesorios del merchandising celeste y blanco. De allí que sobre avenida del Libertador y sobre Udaondo también, los expendedores no dudaron en ofrecer su mercadería desde temprano. Los precios no asomaron tan "salados" como se presumía: el sombrero tipo "Piluso" se comercializaba a 6 (seis) pesos, mientras que la gorra con visera a 7 (siete).
Por su parte, el costo de las banderas oscilaba entre los 5 (cinco) y 10 (diez), según los puestos consultados.
El operativo de seguridad ordenado para custodiar el estadio Monumental, calificado de "riesgo medio" involucró la intervención de 850 policías y 120 agentes de seguridad privada. El centro del operativo giró en torno de la aplicación del derecho de admisión -por primera vez en un partido de eliminatorias sudamericanas-, que derivó en la prohibición de ingreso de 280 barrabravas. El listado de espectadores alcanzados por la prohibición fue encabezado por los barras de River, que registraron 143 hinchas vedados. El derecho de admisión incluyó al cabecilla "millonario" Adrián Rousseau, sobre quien la Sala VII de la Cámara del Crimen expidió una orden para que no se acercara a menos de 500 metros del estadio. El operativo estuvo a cargo de la Comisaría Nº 51 de la Policía Federal, que es la que habitualmente tiene jurisdicción sobre el Monumental.
El estadio Monumental reflejó el alto poder de convocatoria del seleccionado argentino en el inicio de la eliminatoria sudamericana: se vendieron todas las localidades y se alcanzó una recaudación de 1.845.041 pesos, cercana al récord histórico en competencias de esta naturaleza. Se vendieron 44.430 entradas en cuestión de horas. De ellas, 27.788 fueron planteas, 13.000 localidades generales, 3.622 ubicaciones destinadas a la parcialidad chilena (que pobló la tribuna Centenario media), además de la distribución siempre incierta del número de entradas de protocolo, que no fue inferior a los 4.000 boletos. La recaudación récord registrada en el Monumental en un partido del seleccionado argentino fue de 2.074.510 pesos, cifra que se registró en el clásico Argentina-Brasil (3-1), en junio de 2005.