Ya ni el mediocampo le funciona a Astrada...
Colón está desencontrado

íTe me caíste Totono! Grisales fue, en el comienzo del torneo, "Astrada adentro de la cancha". Hoy, el colombiano, momentáneamente con su selección, atraviesa el peor momento desde su retorno a la institución, justo cuando lo convocaron y se empezó a hablar de su posible transferencia. Foto: Luis Cetraro. 

Los bajones individuales fueron tan evidentes en los últimos partidos que llevaron al equipo a tocar el piso. Hoy, son muy pocos los que se salvan de la crítica y varios (la mayoría), los que deben encontrar niveles más o menos aceptables de rendimiento.

Enrique Cruz (h)

Cuando Colón había conseguido tapar con resultados positivos aquel comienzo plagado de injusticias, escribía que el equipo de Astrada se asentaba en un muy buen mediocampo (lo mejor que tenía), con algunas inestabilidades defensivas e incertidumbres ofensivas. Ya habían pasado aquellas frustraciones iniciales, cuando las derrotas contra Vélez y Arsenal dejaban preocupaciones sin fundamentos. El equipo había jugado relativamente bien los dos partidos, dominándolos y creando un sinnúmero de situaciones. Pero, entre los errores propios y la contundencia ajena, se había quedado con las manos vacías. Hasta que llegaron los resultados, siguieron algunas actuaciones convincentes y pareció que el equipo comenzaba a gestar esa "mística" que el técnico pretendió imponer desde el arranque: la de un equipo ganador, protagonista, que hiciera lo posible "para conseguir el objetivo de pelear el campeonato".

Se olvidaba del descenso Astrada. "No veo esa tabla porque, además, no la entiendo". Hablaba para los "giles" el técnico sabalero. íClaro que la entiende! Y es probable que también la haya mirado desde siempre, sobre todo cuando en el torneo pasado la dirigencia tuvo que ir a buscarlo (ganándole la pulseada interna a "Pancho" Ferraro) para que salvara al equipo del descenso y la promoción con aquel arrollador final de campeonato, en el que se consiguieron 15 de los 18 puntos disputados.

�Qué pasó desde Boca hasta acá?

Pareció que aquel golazo de Totono Grisales, cuando se moría el partido con Boca, marcó el principio de esta pesadilla. Es paradójico. Colón pasó de una alegría extrema a vivir una etapa de incertidumbres y debacle futbolera en la que se aunó una serie de factores que, inclusive, arrancaron antes de ese gran triunfo ante Boca.

La salida de Falcón -más allá de algunos rendimientos que rayaron lo aceptable por parte de Capurro, hoy fuera del equipo- fue uno de los detonantes. Pareció que la ausencia del "10" (sólo por la camiseta que usa, pues su función adentro de la cancha es muy distinta de la del 10 tradicional) fue sentida por el resto. Se cayó Teté González, por ejemplo. Pero, a partir de la lesión de Centurión, el equipo también perdió a una alternativa válida de manejo y desequilibrio en la mitad de la cancha.

Quedó Grisales, un conductor nato al que Astrada le dio todo lo que necesitaba. Hizo la "Gran Basile con Riquelme", porque hasta la cinta de capitán le confió. Y Totono respondió en el principio, con actuaciones sobresalientes. Tanto que hasta el propio Basile fue capaz de decirle al presidente Lerche, en uno de los tantos café compartidos en el viaje a Australia, que "Totono es el mejor jugador del torneo argentino", aseveración, claro está, realizada en un momento en el que el colombiano hacía estragos.En ese contexto, Colón fue perdiendo lo mejor que tenía y pasó a depender de aquellos aspectos colectivos en los que nunca pudo afirmarse. �Qué se podía esperar de una defensa que no dio señales firmes de solidez? �Qué podía aguardarse de una delantera en la que apenas el empuje de Gandín (quizás en el que menos expectativas se habían generado por parte de la gente) alcanzaba un nivel más o menos aceptable para justificar tanta ambición por parte del técnico?

Conclusión: recuperar el mediocampo

Si Colón no tuvo respuestas sólidas en defensa, cuando se la necesitó, ni potencia arrolladora en el ataque, cuando se lo reclamó, es porque en el mejor momento dependió de esa muy buena estructura que armó Astrada con Totono y Centurión "jugando" por los laterales, y Falcón con Teté González "metiendo" por el medio.

El problema es que se fueron lesionando de a uno y bajando el nivel progresivamente. Hoy, Teté ni siquiera tiene la fortaleza para imponer presencia en las pelotas divididas, Centurión está muy bajo y Totono empezó a declinar en su nivel desde aquel día del partido con Independiente, cuando lo vino a ver Pinto, el técnico de la selección de su país.

Acá no hay que echarle la culpa a Astrada. El equipo se para con cuatro en el medio, pero todos tienen libertades. Grisales, por ejemplo, jugó fastidioso el partido con San Martín de San Juan, cuando el técnico lo puso por derecha y volcó al Rulo Romero por adentro. Quizás, el error de Astrada haya sido no modificar las posiciones (cambiarlos de lugar), cuando veía que Totono no aparecía en el partido. Lo dejó ahí y lo perdió durante los 85 minutos que estuvo en la cancha. Pero Totono puede jugar de "8" sin problemas. Más todavía, hilando fino, es su posición natural, en la que jugaba con Basile, equipo en el que también supo "romperla".

Pocos niveles de titularidad

Si Astrada pensó en un equipo-base para tratar de no modificarlo, se fue encontrando con rendimientos variables que obligaron a experimentar cambios en forma permanente. �Quién es hoy el "4" de Colón: Jerez, Chitzoff, Píccoli, Garcé? �Quién es el "3": Juan Fernández, Rivarola? �Cuál es, en definitiva, la defensa titular? �Y arriba? �A quién elegir para acompañar a Gandín: a Ramírez, Quinteros, Enría, Cardetti?

Cuando arrancó la pretemporada, Astrada pidió mantener el plantel y tener dos jugadores por puesto en condiciones de jugar. O sea que alternativas le sobran, en cantidad, pero no en calidad. Colón tiene cinco delanteros, pero sólo uno mostró algún nivel de regularidad y eficacia (Gandín). Colón tiene variantes para jugar de "4", pero ninguno supo ganarse la titularidad, tanto que en el partido con Gimnasia apareció Juan Fernández para marcar la punta derecha (el quinto de los marcadores por ese sector que fueron empleados en 13 fechas por Astrada).

Ni el arquero se salvó, porque Tombolini traía una racha de casi 50 partidos sin dejar el puesto y, luego de una falsa actuación frente a Independiente, lo relegó, situación que se agrega a la inestabilidad de una defensa en la que sólo Merlo -y ahora Rivarola, más allá de la expulsión ante Gimnasia que obligará a su salida- encontraron un nivel más o menos parejo y convincente como para mantenerse en la titularidad.

�Qué debe hacer Astrada? Ni más ni menos que lo que dijo en La Plata: hacer que su equipo mejore en todos los aspectos, metiendo más y, sobre todo, jugando mejor. Menudo objetivo el que tiene por delante. Porque, si el equipo continúa en este nivel, seguramente los resultados seguirán siendo negativos. Y en la medida en que esto suceda (con los equipos rosarinos ahí abajo y empujando), la situación en la tabla de promedios empeorará y hará que ese objetivo de pelear arriba no sólo que no se cumpla, sino que, peor aún, se transforme en un escenario que ni Astrada ni nadie pretenden.

El rival del sábado

Recordemos que Colón recibirá el próximo sábado, a las 18.20, la visita de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. No podrá jugar Garcé, quien está suspendido, ni tampoco lo hará Rivarola, expulsado en el encuentro con Gimnasia y Esgrima La Plata. Por el lado de los jujeños, ayer hicieron fútbol en el estadio 23 de Agosto, y el equipo titular alistó a Valdiviezo; Ruiz, Loeschbor, Berza y Almada; Quinteros, Mateo, Ramasco y Miramontes; Silva y Miranda.