Un total de seis activistas fueron arrestados durante el fin de semana por la Junta Militar de Birmania, denunció hoy la organización Amnistía Internacional (AI) mientras el régimen de los generales sigue con su represión de las protestas pro democráticas.
La organización pro derechos humanos, que tiene su sede en Londres, había informado ayer del arresto en Rangún de cuatro disidentes políticos, entre ellos dos importantes líderes de las manifestaciones antijunta de finales de setiembre.
Según nuevas informaciones, fueron seis los detenidos en la operación realizada a primeras horas de ayer por unos 70 agentes de las fuerzas de seguridad birmanas en una casa de la principal ciudad del país donde los activistas se hallaban escondidos, declaró hoy un portavoz de AI.
"No hay información sobre dónde fueron detenidos", precisó la organización en un comunicado.
"AI está muy preocupada por la seguridad de las seis personas, que corren el serio peligro de sufrir torturas y malos tratos", agregó la nota.
Entre los arrestados, están Htay Kywe y Mi Mi, líderes de las primeras protestas populares contra la Junta Militar a mediados de agosto, así como Aung Thu, un activista de 43 años.
Los otros tres detenidos aún no fueron identificados, añadió el portavoz de AI pero se cree que dos de ellos son miembros del grupo activista pro democrático Generación de Estudiantes 88, mientras que la tercera persona podría ser el propietario de la casa.
Htay Kywe y Mi Mi fueron líderes de las protestas populares de agosto, desencadenadas tras un aumento de los precios del carburante y de los alimentos en el país asiático, que ya es muy pobre.
Ambos se encontraron también entre los 13 líderes pro democráticos arrestados el 21 de agosto a causa de esas protestas. También pertenecen al movimiento Generación de Estudiantes 88, que surgió a raíz de las protestas en favor de la democracia que se realizaron en 1988 y que fueron también sangrientamente reprimidas por la Junta Militar birmana.
Los generales tampoco dudaron en disparar a finales de setiembre contra las decenas de miles de personas que se manifestaron en Rangún, en un movimiento de protesta encabezado en esta ocasión por los monjes budistas.
Al menos 13 personas murieron, según cifras oficiales. Otras 2.000 fueron arrestadas. De éstas, 1.000 están aún detenidas.