Políticas del gobierno electo
Alientan una policía más integrada a la comunidad
El recién designado ministro de Seguridad de la provincia, Daniel Cuenca, dijo que a partir del 10 de diciembre trabajará para lograr que la gente recupere la confianza en las fuerzas policiales. Planteó la necesidad de potenciar y darle seriedad al Servicio Penitenciario. Admitió la preocupación que provoca la violencia en esta ciudad, pero aclaró que la represión es la última herramienta para proceder.

De la Redacción de El Litoral

La reestructuración del Estado que Hermes Binner plantea desde la misma presentación de su esquema de gestión en el plano administrativo, conlleva también una suerte de eje transversal, que integrará a las distintas áreas de gobierno: la promoción social. Sobre esa base, algunos de los funcionarios del gobierno que asumirá el 10 de diciembre anticiparon lineamientos concretos en sus respectivas materias.

El futuro ministro de Seguridad, Daniel Cuenca, planteó un plan de "mediano plazo" para reinsertar a la Policía y el Servicio Penitenciario en la sociedad, y hacer que sean instituciones confiables, que hoy están "abandonadas, sin inversión ni planes para hacerlas avanzar". Además, defendió la tesis de aplicar la represión como último recurso, privilegiando mecanismos de prevención y contención social.

"El nuevo plan va a comenzar, quizás en lo inmediato, con una reorganización policial y la atención de esta situación que nos alarma en Santa Fe, pero es un plan de mediano plazo", advirtió.

Cárceles y comisarías

También asumió la gravedad del problema carcelario y el hecho de que "no podemos tener presos en comisarías, y no todos los institutos de alojamiento son aptos". Una nueva infraestructura y un nuevo plan penitenciario aparecen, así como objetivos de un programa con el que "no va a ser fácil arrancar desde un primer momento, pero habrá que hacerlo".

Cuenca fue muy concreto y categórico, al definir que "la policía no puede estar custodiando detenidos. Esto es un función del Servicio Penitenciario y va a estar en nuestro programa de trabajo". A su vez, sostuvo la necesidad de "repotenciar el Servicio Penitenciario, para darle algún marco de seriedad".

"Yo no vengo de la política y siempre dije que hay segmentos, tanto de la policía como del Servicio Penitenciario, que han estado olvidados. Y nos compete a todos hacerlos trabajar en civilidad, al lado nuestro. No son extraños. Uno tiene que ir a una seccional como a cualquier repartición pública. Sentarse, hablar con cualquiera. No son personas ajenas a nuestra sociedad: este es el cambio que a partir de diciembre voy a ir sosteniendo. Hay que integrarlos; tiene que haber una policía en la que podamos confiar".

En ese plano, admitió la existencia de numerosas denuncias y sumarios abiertos contra miembros de la Policía, por irregularidades en su función. "Hay muchas situaciones sin resolver. Yo por ahora manejo cifras, pero hay que verlo desde adentro. Lo que les puedo decir es que así como hay muchos que están cuestionados por situaciones graves y hay que dar una solución a eso, otros lo están por `tonteras', y también hay que darle una solución".

Desde el punto de vista conceptual, definió su apuesta por "la prevención, la inclusión, la participación ciudadana, para que lo que hagan los policías lo sepamos todos. Y la represión siempre es la última ratio".

"Yo estoy formado en el derecho penal de última instancia. Entonces apelamos a la fuerza cuando no hay otro remedio. Mientras tanto usamos otros mecanismos. Esto puede llevar un tiempo, pero hay que sembrarlo. Yo acepté el desafío para empezar. Creo que no voy a ver los resultados, pero hay que cambiar la modalidad. Con palos no hacemos nada".

Ciudadanía, no asistencialismo

El designado ministro de Promoción Social del próximo gobierno, Pablo Farías, consideró un signo revelador del impulso que se dará a esa área el hecho de que se haya comenzado por plantear un ministerio, en lugar de una secretaría de Estado.

"Como novedad, nuestra gestión va a ser distinta en varios aspectos. En primer lugar, se va a trabajar en equipo en un minigabinete o subgabinete social, coordinando las áreas que tienen que ver con la promoción, educación y trabajo. Las áreas tienen, a su vez, una serie de programas que se están trabajando desde hace tiempo y que van a atender los problemas más urgentes", consignó.

Farías interpreta que los índices de pobreza estructural, sobre todo en la ciudad de Santa Fe, demuestran que las acciones encaradas hasta el momento "han sido insuficientes, básicamente porque han sido basadas en una concepción meramente asistencialista".

"Nosotros queremos ir un paso más allá, pasar a la verdadera promoción social, que es brindar ciudadanía a las personas, brindar oportunidades, no sólo asistir en bienes materiales, sino integrarlas a la sociedad. La pobreza no es sólo un problema de necesidades insatisfechas por falta de bienes materiales, sino de falta de ciudadanía, de personas iguales a todas que están fuera de la sociedad y no gozan de los mismos derechos, porque no pueden ejercerlos", completó.

Farías agregó que esta línea de trabajo implica un trabajo coordinado y un alineamiento de los programas que hoy están dispersos, funcionando como parches a cuestiones de emergencia. De todos modos, garantizó que "va a haber una continuidad en cuanto a los beneficiarios de los actuales planes; no va a haber un desamparo con el cambio de gestión, sino absoluta normalidad. La idea es que, gradualmente, esos mismos beneficiarios, más los que no están incluidos en el sistema, puedan acceder a otro tipo de promoción social".

Fe de erratas

En la producción fotográfica de la página 3 de nuestra edición del pasado viernes, dos de los epígrafes están intercambiados con respecto a la imagen correspondiente. Así, la foto identificada como perteneciente a Héctor Superti (Justicia y Derechos Humanos) en rigor corresponde a Antonio Ciancio (Aguas, Servicios Públicos y Medio Ambiente) y viceversa.

Por un sistema único de salud

El futuro ministro de Salud, Miguel Angel Capiello, anticipó el propósito de invertir en tecnología e infraestructura para los hospitales públicos y pasar el Iapos a la órbita del ministerio, como parte de un programa para lograr "un sistema único para todos los santafesinos".

"Nosotros hemos dicho siempre que el garante del derecho a la salud es el Estado provincial. Y eso es lo que vamos a hacer: garantizarle el derecho a la salud a la población. Y tenemos que romper las viejas antinomias de lo público y lo privado; nosotros hablamos de una gran participación de todos los sectores involucrados. También hay un proyecto de que el Iapos pase a depender del Ministerio de Salud, porque aspiramos a hacer un sistema único de salud para todos los santafesinos", adelantó.

Capiello explicó que la coordinación de áreas en materia de atención primaria de la salud será una de las pautas de funcionamiento. "Vamos a trabajar con todos los sectores involucrados, ver lo que podamos mejorar y dotarlo de la tecnología que necesite. Recomponer la capacidad instalada de muchos lugares que hoy están en condiciones y no brindan el servicio que podrían brindar. Esto, con muchas ideas y proyectos que tenemos, creo que nos va a poner en camino".

El futuro funcionario consideró que la atención hospitalaria es "suficiente" en algunos lugares, pero "deficiente o insuficiente" en otros. Y que "tenemos hospitales en la ciudad de Santa Fe que deben mejorarse, dotándolos de mayor tecnología. Y lo mismo en el sur de la provincia".

"Hay mucho para hacer en infraestructura, hay que hacer un mayor desarrollo de la comunicación e información en la provincia. Que todos los profesionales de la provincia en caso de una emergencia puedan tener una respuesta", concluyó.