Sensaciones, tras un momento único
Lágrimas de héroes
AFP. 

Los Pumas quedaron muy dolidos por una derrota que cercenó la ilusión que abrazaban de acceder a un estamento aún más importante. Sin embargo, con el paso de las horas, seguramente podrán disfrutar la inconmensurable actuación cumplida en el sitio más adecuado: la Rugby World Cup.

Más allá del dolor provocado por una derrota que quizás resultó más expresiva de lo esperado, todos y cada uno de los integrantes del Seleccionado Argentino de Rugby (jugadores, entrenadores y colaboradores) deberán sentirse orgullosos por haber sido protagonistas del hecho más trascendente de la historia de este deporte en nuestro país.

Hecho que surge no sólo por el trascendente acceso a las semifinales de la VI Rugby World Cup, sino también del análisis en la forma en que Los Pumas llegaron a esta penúltima instancia: invictos y con el reconocimiento universal al juego desplegado en sus presentaciones precedentes.

La voz del gran conductor

Buena parte de estos elementos quedó reflejado en la palabra de Marcelo Hernán Loffreda, el head-coach argentino, en la conferencia de prensa posterior al match ante los Springobks.

""Argentina ha demostrado a través de este grupo de jugadores que el rugby no sólo pasa por el profesionalismo o aspectos externos al deporte, sino también por el espíritu. Esto habla bien del rugby argentino y de este grupo de rugbiers", comenzó diciendo Loffreda, visiblemente emocionado.

""Estoy muy orgulloso del equipo y de los jugadores. Para nosotros, fue algo para lo que nos preparamos bastante. No estábamos en condiciones de enfrentarnos de igual a igual ante Sudáfrica. Ustedes saben que no jugamos ningún torneo anual y tenemos pocos test-matches al año. Hoy perdimos con un gran equipo, ante el que cometimos demasiados errores", agregó.

Metiéndose en el análisis de lo acontecido durante el match, el futuro coach del Leicester de Inglaterra expresó: ""Lo que intentamos fue que el partido fuera parejo, llevarlo cerca en el score... Pero cometimos errores por la presión adversaria y nos marcaron tres tries en un solo tiempo. En el complemento nos pusimos a once puntos, pero, a partir de entonces, no pudimos descontar".

Luego, dijo que ""el equipo cumplió perfectamente el plan táctico: lo que pasó es que, debido a la enorme presión existente, cometimos más errores que lo habitual, y ellos tienen un gran equipo y nos lo hicieron pagar muy caro. Pero todo se había cumplido perfectamente a nivel táctico", insistió.

Casi una despedida

A su turno, el capitán Agustín Pichot, quien a los 33 años está en el final de su carrera, enfrentó a la prensa con la voz quebrada y al borde de las lágrimas. Las que minutos antes había derramado en forma más que elocuente junto a su querido amigo y compañero, Juan Martín Hernández, sentados ambos al borde del campo de juego.

Comenzó diciendo: "Pagamos muy caros los errores cometidos ante un muy buen equipo... Quiero agradecer al plantel por todo el compromiso asumido durante estos tres últimos meses, durante los cuales los sacrificios estuvieron a la orden del día. Para mí ha sido un gran honor ser capitán de un equipo así, sobre el final de mi carrera".

Inmediatamente, se aferró a la convicción que lo caracteriza: "Soñamos todo, lo posible y lo imposible... Y llegamos hasta el final del torneo, aunque no sea al partido que nosotros pretendíamos. Tal vez era imposible (insistió), pero lo hicimos todo. Te duele, pero es una buena tristeza, nos sentimos bien. Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance".

Como lo hace en cada ocasión propicia, el medio scrum insistió en su reclamo para que Los Pumas sean insertados en forma estable en algunas de las competiciones internacionales de relevancia.

""Si ustedes escuchan la ronda de prensa de 2003 y la que yo tuve el mes pasado, se darán cuenta de que es la misma. En aquel Mundial nos despedimos en cuartos de final, tras haber perdido por un punto ante Irlanda, uno de los mejores equipos del mundo. Después, jugamos 20 partidos en cuatro años y, pese a ello, tenemos el equipo más exitoso de la historia del rugby argentino".

Acto seguido, agregó: ""Vencimos o estuvimos cerca de vencer a todos los grandes equipos del mundo. El rugby debe tomar ahora una decisión importante, con un sentido más romántico y menos económico. La IRB debe decidir de una vez por todas: dos de los mejores equipos del mundo (Australia y Nueva Zelanda) se fueron a casa en cuartos de final. �Queremos ir hacia un rugby más abierto o a un torneo de seis o diez equipos? Ya saben mi respuesta. Quiero un rugby para todos y no para unos pocos", concluyó.

"Llegamos muy lejos...."

Felipe Contepomi, de notable rendimiento en el Mundial 2007, quien ayer recibió un sin-bin y quedó marginado de los instantes finales del match, fue otro de los que aportó su parecer.

"Los Pumas llegaron demasiado lejos en la RWC, teniendo en cuenta las divisiones que existieron entre jugadores y dirigentes y la falta de recursos con que cuentan. Pese a la derrota de hoy (por ayer), ahora nos queda otra oportunidad para llegar al tercer puesto y terminar de la mejor manera este torneo".

Luego insistió en que "los dirigentes de la Unión Argentina de Rugby tendrán que ocuparse ahora de conseguirnos un torneo donde jugar y para eso, deberán empezar a gestionar con sus pares de la IRB en forma inmediata...".

Por último, en cuanto al match ante los Springboks, expresó: "Ellos utilizaron una estrategia muy parecida a la nuestra, pero mucho más efectiva. Sabíamos perfectamente que no podíamos cometer errores; pero cuando fallamos en el primer tiempo, nos convirtieron tres tries que resultaron definitorios", reconoció.