Luego del partido, Carlos Trullet declaró que "conseguimos un punto, pero la verdad es que no dimos un paso adelante en lo futbolístico, donde hoy quedamos en deuda". Otra vez, como ya pasó en otras oportunidades (por ejemplo, cuando se le ganó a Godoy Cruz y dijo que "jugando así no creo que podamos mantenernos"), el técnico tatengue apeló a su honestidad para definir la actuación del equipo.
De todos modos, el partido de ayer ofrece una lectura particular y es la del fuerte viento que cruzó la cancha durante todo el desarrollo del partido. En el primer tiempo, Unión lo tuvo en contra y le costó avanzar. En el segundo, lo tuvo a favor y supo capitalizarlo en los dos goles, porque cada remate al arco que los jugadores efectuaron en la parte complementaria, salieron con mucha potencia.
"Confieso -siguió diciendo el técnico al evaluar el partido de ayer-, que cuando ordené el ingreso de Ferrer para jugar con tres delanteros el segundo tiempo, lo hice a sabiendas de que íbamos a terminar tirando pelotazos sobre el área rival". Y fue por eso, también, que la CAI planteó el partido cerca de su arco, cuidándose de este detalle estratégico, pero saliendo luego con una precisión inusitada en contragolpe, seguramente como resultante de que ellos conocen las inclemencias de jugar con semejante viento, algo reiterativo en esa parte de la geografía argentina.
Le está costando a Unión encontrar un rendimiento futbolístico que se acerque al del partido con Atlético de Rafaela, en el que, paradójicamente, perdió jugando bien. Algunos raptos de ese buen fútbol se reiteraron una semana después, ante Instituto, aunque también se perdió, pero ayer volvió a caer el equipo en una serie de imprecisiones que lo devolvieron a un nivel opaco, más allá de que en la cosecha de puntos algo se sumó.
Unión había llegado a la punta de la tabla, luego del partido con Godoy Cruz, sin jugar bien. Y la resignó, sacando 1 punto sobre 9 en los últimos tres partidos, mejorando el rendimiento futbolístico en los partidos con Rafaela e Instituto.
En esa búsqueda, el técnico está tratando de que los rendimientos individuales lo ayuden a encontrar una formación estable. El esquema preferido parece ser el 3-4-1-2. Ayer, por ejemplo, sacó a Carabajal del fondo (había jugado bien contra Instituto marcando la punta derecha), para colocarlo nuevamente de "5", adonde tuvo buenas actuaciones cuando le tocó jugar ante Defensa y Justicia y Chacarita, ambos en carácter de visitante. Y paró al equipo con Carabajal y Acosta como volantes centrales, dejando a Zapata y Torres para que armen por los laterales y se junten con Rosales, otro que sigue en un bajo nivel.
La cuestión pasa porque Rosales y Pereyra, por ejemplo, vuelvan a mostrar todo lo bueno que dieron en la primera parte del torneo pasado, cuando Unión peleaba en el Clausura y se metía de lleno en la conversación de la general para clasificar en el reducido. Y además, hay otros jugadores, como es el caso de Canuto, que necesitan también recuperar un buen nivel que alguna vez tuvieron.
Ahora que se recuperó a Mosset -jugó un rato ayer-, Trullet cuenta con todos los defensores a su disposición para volver a armar una estructura sólida en el fondo. Están Mosset, Canuto, Vera, Yacob y hasta el propio Carabajal, que es una alternativa válida para jugar en defensa, un puesto que conoce porque es el que desempeñó durante la mayor parte de su corta carrera como jugador. El único que, momentáneamente, está afuera es Marcos Torres, quien recibió una fuerte sanción de parte del Tribunal de Disciplina (tres fechas de las que cumplió una) luego de las dos amarillas sufridas ante Instituto (�qué le dijo al árbitro Bertinotti cuando lo echó, para que el Tribunal lo sancione con semejante pena?).
Que no será un rival accesible, porque el equipo de Brown viene de conseguir una excelente victoria ante Atlético de Rafaela, marcándole todos los goles que Unión no le pudo convertir a Pezzutti (4 a 2 fue la victoria final del equipo de Caballito). Y además, tiene el mismo puntaje que Unión, manteniendo ambos una situación expectante aunque ya con la necesidad de sumar de a tres para que los de arriba no se escapen.
Para este partido, Trullet no contará con Juan José Serrizuela, quien tuvo una ruptura fibrilar, se perdió el partido de ayer y casi con seguridad tampoco lo hará ante Ferro y Tiro Federal, los próximos rivales.
Por su parte, Rubén Ferrer, quien ingresó en el segundo tiempo, apenas jugó algo más de 19 minutos. Se tomó la boca del estómago y le pidió salir a Trullet, descompuesto y sin fuerzas físicas para seguir jugando.
Seguramente, el delantero se recuperará y podrá estar a las órdenes del técnico en el partido del domingo venidero, previsto en principio para las 16, en el 15 de Abril.
Ayer, el plantel cenó en el hotel en el que estuvo alojado durante su permanencia en la sureña ciudad argentina y luego emprendió el vuelo de regreso a Buenos Aires, adonde lo estaba aguardando un micro para depositarlo en Santa Fe en horas de esta mañana.
El plantel tatengue retornará mañana a los entrenamientos para afrontar el compromiso de la undécima fecha ante el equipo del "Tata" Brown.
El segundo, en contra.
Para los que pudieron observar ayer las imágenes televisivas llegadas desde Comodoro Rivadavia, podrán haber advertido lo que en la cancha no se vio. En el segundo gol de Unión, el centro lanzado desde la derecha por Jorge Torres, aprovechando el viento, fue tocado primero por Carabajal y luego por Bartolini, quien terminó convirtiéndolo en contra. Eso fue lo que señaló en el vestuario el árbitro Alejandro Toia, quien confeccionó la planilla aclarando que el segundo gol tatengue fue en contra. A todo esto, muy sincero de su parte, Carabajal reconoció que luego de haber peinado él la pelota, rozó en un jugador contrario.