El hospital de niños Dr. Orlando Alassia atiende a los menores de 18 años sólo por derivación del centro de salud barrial, con turnos para las diferentes especialidades. énicamente en la guardia se atiende por demanda espontánea.
La mayoría de los turnos se gestiona personalmente, aunque también se puede obtener por teléfono o a través del centro de salud que lo deriva, por fax. En este caso, dentro de las 48 horas se les comunica el día del turno.
Desde la dirección se aclaró que -por el sistema informático de gestión de turnos- éstos no se dan más allá de 30 días. Comprobaron que -como existe un 30% de deserción de los pacientes con turnos otorgados- cuanto más prolongado en el tiempo se da el turno se producía más deserción.
Los lunes se cargan las agendas de los turnos, motivo por el cual suele haber una gran afluencia de personas esperando. A pesar de que se explicó que "por costumbre, muchos papás vienen la noche anterior a sacar un turno, o bien se trata de gente que viaja desde el interior de la provincia y el colectivo llegó a las 2 de la mañana y se quedan esperando", los papás consultados en las salas de espera aseguraron que -para algunos servicios- ni siquiera así consiguen turnos. Dijeron que deben ir de madrugada -e incluso la noche anterior- al hospital para conseguir turnos en Traumatología y en Alergia y que, en algunos casos, no lo obtienen.
Desde el hospital admitieron que "en algunos servicios a veces hay demanda insatisfecha porque no logramos dar los turnos necesarios para esos 30 días, como Gastroenterología o Neurología".
Para estudios "no tienen demoras de más de 30 días, aunque depende del tipo de estudio a realizar". En el laboratorio "es más ágil pero en diagnóstico por imágenes los que requieren anestesia deben ajustarse a las posibilidades de los anestesistas, fuera del horario de quirófanos.
Una mamá de nuestra ciudad opinó que la atención en la guardia es muy buena y aseguró que para tener un turno con el especialista "hay que esperar como en cualquier clínica privada". Sin embargo, contó que a su hijo le dieron un turno para un electroencefalograma dos meses después. Lo mismo advirtió otro padre pero referido a la demora de cuatro meses para conseguir una resonancia magnética para su hijo.
"Tener que esperar y venir de otro lado cuesta plata", contó una mamá de Caima, un paraje ubicado sobre la Ruta 11, a unos 20 kilómetros de Santa Fe. Su centro de salud sólo atiende de 8 a 12 y debió llegar hasta el hospital porque su hijo presentaba un sangrado intestinal. Tras pasar por la guardia el fin de semana pasado, se le dio un turno con el gastroenterólogo unos días después y aguardaba para que fuera atendido.
Allí también esperaba un matrimonio de San Cristóbal para que le hagan un estudio a su nena que sufrió un traumatismo de cráneo. "Esto es un paraíso comparado con el samco de nuestra ciudad: el trato es personalizado y estamos muy agradecidos por la atención en el hospital", aseguraron, al tiempo que mencionaron que, en aquella localidad, el samco no tiene pediatra y los médicos hacen guardias pasivas, de manera que tienen que esperar que se presenten ante una urgencia.