Los presidentes de Brasil y Sudáfrica, y el primer ministro indio, realizan el próximo miércoles en Pretoria la II Cumbre del Foro India-Brasil-Sudáfrica (Ibsa), destinada a debatir y articular los grandes temas de interés del sur, en un momento clave de las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Thabo Mbeki (Sudáfrica), y el primer ministro Manmohan Singh (India) planean firmar varios acuerdos en educación, energía y tecnologías de la información.
El Ibsa es "una forma innovadora de inserción de los países en desarrollo en el escenario internacional, que agrupa a tres grandes democracias de tres grandes continentes", según el subsecretario Político de la Cancillería de Brasil, Roberto Jaguaribe.
Según Jerry Matjila, subdirector general de la Cancillería sudafricana, el Ibsa apunta a convertirse en "el G8 del Sur". "No se puede ignorar la voz de estos tres países juntos. Hay mucha sinergia entre estos tres países. Tienen una población de 1.300 millones de personas, economías de unos 2 billones de dólares", agregó.
Concebido en 2003 por los mandatarios durante una cumbre del G-8 en Francia, el Ibsa se ha convertido "en instrumento de cooperación en cuestiones internacionales que preocupan a los tres, como cambio climático, reforma de la ONU, negociaciones de la OMC y cooperación en energía nuclear" para usos pacíficos, explica el secretario de la Cancillería india Nalin Surie.
Esta cumbre de Pretoria coincide con un momento clave para las negociaciones de la ronda de Doha de la OMC, en la que los países en desarrollo reclaman una sensible apertura de los mercados agrícolas de los países industrializados.
Los tres países del Ibsa integran el llamado G20, liderado por Brasil e India, que se ha convertido en el gran interlocutor de los reclamos de los Estados emergentes frente a Europa y Estados Unidos. Sudáfrica también está teniendo un papel creciente en el Nama-11 que agrupa a los países subdesarrollados en las negociaciones de acceso a mercados no agrícolas.
India, Brasil y Sudáfrica abogan por una reforma de la ONU y están entre los grandes aspirantes del mundo en desarrollo a un puesto en el Consejo de Seguridad. El subsecretario brasileño Jaguaribe ya indicó que puede esperarse un entendimiento de los mandatarios en Pretoria urgiendo a iniciar una reforma que beneficie a sus países.
"El Ibsa es indicativo del nuevo orden post-Guerra Fría", opina Garth le Pere, del Instituto para el Dialogo Global de Sudáfrica. Uno de los autores de una publicación brasileña sobre el tema, Le Pere le atribuye un gran potencial al foro para la creación de "una agenda global más progresista".
Su contraparte en Brasil, el director de proyectos del Instituto de Estudios Económicos e Internacionales (Ieei) Fabio Villares, considera, en cambio, que las diferencias e intereses dispares de las tres naciones, y las susceptibilidades que sus liderazgos a veces generan en sus regiones dificultan su proyección y hacen del foro un "movimiento político sin densidad".
El foro tiene una dimensión económica, con el objetivo de aumentar la relación comercial trilateral, que ronda los 8.000 millones de dólares, un valor considerado aun pequeño si se compara con el tamaño de sus economías.