Al margen de la crónica
Harry Potter y la dura realidad

Luego de estar durante por dos años vinculado ineludiblemente con el rodaje de "El señor de los anillos", y tras el rotundo éxito de esta trilogía, su protagonista Elijah Wood tomó la decisión de volcarse a personajes más "complejos", con la firme inquietud de despegarse del papel del valiente hobbit Frodo. Así, prefirió intervenir en filmes como "Sin City" de Robert Rodríguez, "Everything Is Illuminated" de Liev Liev Schreiber o "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" de Michel Gondry.

Pocos años después, algo parecido parece ocurrirle a Daniel Radclife, un actor que alcanzó la fama por su interpretación del joven aprendiz de mago de la academia Hogwarts, o simplemente Harry Potter, uno de los personajes de ficción que más adeptos ha obtenido durante la última década.

Este joven estuvo durante los últimos seis o siete años abocado casi en forma exclusiva a la adaptación de una de las aventuras más famosas de la historia reciente para la pantalla grande. Pero durante este último año, decidió quitarse por unos días la toga y la varita mágica, bajarse de la escoba, y tomarse el tiempo para protagonizar, también para el cine, una historia ubicada casi en las antípodas de la famosísima saga creada por J.K. Rowling. Se trata del filme "December boys", del director Rod Hardy.

En esta propuesta -muy lejos del fantástico mundo de los magos y los duendes- se narran las andanzas de un grupo de huérfanos desde el momento en que la posible adopción de uno de sus integrantes comienza a generar duras tensiones y envidias. Una película sin duda diferente, donde Radcliffe apuesta a un personaje totalmente diferente al de Harry Potter, donde tendrá que enfrentar a la cruda realidad, que a veces es mucho más terrible que el propio Lord Voldemort.