Europa quiere más protección al derecho intelectual

La Comisión Europea (CE) expresó hoy su deseo de negociar un nuevo acuerdo contra el comercio de falsificaciones (ACTA) que implique a Estados Unidos, Japón y Corea del Sur entre otros países, y mejore la protección a nivel mundial de los derechos de propiedad intelectual de la UE.

Con ese objetivo, el Ejecutivo comunitario solicitará un mandato de negociación a los Estados miembros de la Unión Europea (UE).

El comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, cree que "Europa siempre ha estado en la vanguardia mundial para proteger la propiedad intelectual y luchar contra las falsificaciones", según señala la Comisión en un comunicado.

En él, el comisario pone de relieve que un nuevo acuerdo internacional en este ámbito "reforzará la cooperación global y establecerá nuevas normas" que permitirán fijar unos estándares adecuados a nivel mundial.

La Comisión recuerda que el pasado año 2006 en las fronteras de la UE fueron aprehendidos más de 1,6 millones de productos cosméticos y de cuidado personal falsos, así como otro 1,2 millones de alimentos y bebidas, lo que supuso un incremento del 40 por ciento con respecto a 2005.

También durante el año pasado se aprehendieron en la UE más de 2,7 millones de medicamentos falsos -casi un 10 por ciento del total de fármacos vendidos a nivel mundial-, así como componentes de aviones, aparatos eléctricos y juguetes de igual origen.

El nuevo ACTA (en sus siglas en inglés) prevé hacer frente a las falsificaciones mediante tres acciones principales, la primera de las cuales es favorecer "la cooperación internacional para que ésta permita armonizar los estándares y mejorar la comunicación con las autoridades" de los países.

Bruselas recuerda que la UE ya avanza en esta cuestión con socios comerciales como Estados Unidos, y esos estándares podrían luego ser adoptados por otros países que quieran ser firmantes del ACTA.

Para facilitar la firma del acuerdo, la UE propuso establecer mecanismos de transición y ofrecer asistencia técnica para ayudar a los países en desarrollo a respaldar el acuerdo.

El segundo objetivo del ACTA es promover, junto a actores del sector y socios comerciales, el derecho de propiedad intelectual mediante un sistema de aplicación común.