En recuerdo del padre Vietti

El 29 de octubre se cumplen cinco años de la partida a la Casa del Padre del Pbro. Gustavo Vietti, -"Tavito", como todos lo llamábamos-, y por esta razón el sábado 27 lo recordaremos en la parroquia San Cayetano con una misa que se celebrará a las 19 y con la imposición de su nombre al salón construido durante su paso por ésta

"Tavito" había nacido en Gessler, el 5 de noviembre de 1938, en el seno de una de esas familias fundadas por descendientes de inmigrantes, siendo sus padres Andrés Hipólito y Victoria Teresa Amprimo.

El 14 de noviembre de ese año era bautizado en la iglesia parroquial puesta bajo la advocación de Santa Ana, y diez años después recibía el sacramento de la Confirmación. Buena parte de sus estudios primarios los realizó en su pueblo natal, en la escuela N° 304 y luego pasó al Colegio de la Inmaculada Concepción en Santa Fe.

Posteriormente ingresó al Seminario Metropolitano, en Guadalupe, y en 1961 recibió la primera tonsura y las entonces órdenes menores del ostiariado y lectorado.

Dadas sus cualidades intelectuales fue enviado a Roma en el año 1963 para asistir a los cursos de la Universidad Gregoriana, en tanto residía en el Colegio Pío Latinoamericano. Allí recibió el subdiaconado y el diaconado durante 1964, y finalizando ese año -el 19 de diciembre- el presbiterado, obteniendo al siguiente su licenciatura en Teología.

Trabajo pastoral en Santa Fe

De regreso a Santa Fe, "Tavito" es designado por Mons. Fasolino prefecto de Teología en el Seminario Metropolitano, que pronto se reconvertiría en el Instituto Juan XXIII, y entre 1967-1972 fue director de Pastoral de dicha institución, que en ese año cerró sus puertas, como así también profesor de Teología Dogmática (1966-1970). En 1968 fue nombrado director del sector seminaristas y laicos del Centro de Estudios Religiosos.

Hay que señalar asimismo que "Tavito" fue un fervoroso integrante del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y todavía se recuerda su reflexión en la jornada del 10 de agosto de 1969 sobre "El cristiano en oposición al obispo y en comunión con la Iglesia", y que impactó profundamente en un recién llegado Vicente Zazpe.

En 1966 había sido designado profesor de Teología en la Universidad Católica de Santa Fe y entre 1968-1969 delegado organizador de la Facultad de Filosofía de la misma. Como director del Departamento de Teología (1969-1972 y 1976-1977) formó un equipo de colaboradores que integraban entre otros Armelini, Lucissano y Nanzer, y que fue desmembrado hacia 1978, cuando él se encontraba en España.

Hasta el año 1977 se desempeñó en diversas tareas como por ejemplo ser miembro de la Comisión Teológica Arquidiocesana y del Consejo Presbiteral, responsable de la Pastoral Universitaria de nuestra Universidad Católica y asesor arquidiocesano de Institutos Seculares.

En ese año, Mons. Zazpe, que lo consideraba un sacerdote con capacidad de convocatoria entre los jovenes lo autorizó a viajar a España, donde gracias a una ayuda de Adveniat pudo realizar un Curso sobre Espiritualidad.

De nuevo en la Argentina, en 1979 se lo designó vicario cooperador de Guadalupe y San Cayetano, y en 1982 director de estudios del Centro de Formación Teológica en el que se formaban los aspirantes a ministerios y diaconado permanente que Mons. Zazpe había restaurado en la arquidiócesis.

El 28 de diciembre de 1983 es nombrado cura párroco de la populosa barriada de Guadalupe Oeste, en la cual entre otras actividades fomentó la labor de Cáritas; construyó gracias a la ayuda de Adveniat un salón para usos múltiples y comenzó a difundir el culto a San Cayetano.

Si bien durante su corto ministerio en el lugar, el 7 de agosto no llegó a adquirir la centralidad que tiene en la actualidad, fue quien preparó el camino para que a partir de 1985 -ya ausente en Viedma- en ese día se celebrara la fiesta grande del Patrono de la Paz, el Pan y el Trabajo.

También tuvo la iniciativa de invitar a la CGT santafesina para que en representación de los trabajadores organizados adhiriera a los festejos e introdujo la costumbre de bendecir y distribuir los pancitos.

Dada la escasez de sacerdotes, el 16 de febrero de 1984, se lo designa vicario parroquial de Guadalupe y en el plano de la formación, el 16 de agosto rector de la Escuela de Diaconado Permanente y Sagrados Ministerios y al año siguiente. Mons. Storni lo nombró director de dicha escuela.

En la Iglesia de Viedma

En 1985 tomó la decisión de ir a trabajar pastoralmente a Viedma, diócesis pobre en sacerdotes, donde Mons. Hesayne le ofreció el cargo de vicario general, para lo cual solicita autorización a Mons. Storni.

Su actuación pastoral en el lejano sur está signada por el sacrificio y la pobreza de recursos, y tanto Mons. Hesayne como su sucesor Mons. Melani no dejarán pasar oportunidad de agradecer su trabajo y reconocer sus méritos.

También en estos años continuó con la tarea académica dictando clases en la Facultad de Teología de Villa Devoto.

A pesar de la distancia vivió profundamente la comunión con su Iglesia de origen, a la que siempre perteneció, y cada vez que venía a Santa Fe visitaba al entonces arzobispo Storni, con quien mantenía una amical relación, que se había forjado en la estadía romana.

Vale la pena resaltar su carta de 13 de mayo de 2000, cuando se le renueva el permiso para continuar fuera de la arquidiócesis: "Quiero renovar en esta oportunidad lo que muchas veces te dijera y escribiera: mi pertenencia a la Iglesia de Santa Fe de la Vera Cruz, me obliga no sólo orar al Señor por su pastor, sus presbíteros y por todo el Pueblo de Dios, sino también a representar aquí, con mi fidelidad al Señor y a su Iglesia, a la comunidad Católica de Santa Fe, que generosa con una Iglesia hermana, me permite y alienta mi servicio sacerdotal"

Pbro. Edgar Stoffel[email protected]