Cambio de criterio
Los jueces de la Corte nacional aceptaron revelar su patrimonio
Lo hicieron por primera vez, después de 8 años de sancionada la ley de Ética Pública y de las trabas puestas en 2000 por el Tribunal del menemismo. Los jueces nuevos son quienes más declaran, pero ya lo habían hecho antes de ser nombrados. La mayoría tiene bienes en el exterior.

Los jueces de la Suprema Corte de Justicia de la Nación aceptaron dar a conocer sus declaraciones juradas patrimoniales, rompiendo con el criterio sostenido por la integración anterior. El titular del Tribunal, Ricardo Lorenzetti, es quien mayores bienes declara.

El pedido fue presentado oportunamente por el diario La Nación y los resultados del mismo, publicados en su edición de hoy. Por consenso, y sin considerar necesario el dictado de ninguna resolución especial, los jueces instruyeron al administrador general de la Corte, Nicolás Reyes, para que entregara los documentos.

El camino que llevó hasta aquí se inició en 1999, con la sanción de la ley de Ética Pública, por la cual todos los funcionarios deben presentar sus declaraciones juradas y "en cualquier tiempo toda persona podrá consultar y obtener copia" de ellas, siempre que no les dé un uso ilegal. La norma se venía aplicando sin inconvenientes en el Poder Ejecutivo y en el Congreso, pero no así en la Justicia.

En una resolución de 2000, firmada por el entonces presidente de la Corte, Julio Nazareno, el Tribunal resolvió que los jueces no estaban comprendidos en ese régimen. En 2005 el Consejo de la Magistratura dictó un reglamento que habilita la posibilidad de acceder al detalle de los bienes de los jueces y la Corte adhiere al reglamento. El mes pasado, el propio Consejo autorizó la difusión de las declaraciones juradas de 22 magistrados -que también había sido solicitada por La Nación-, pero el trámite llevó un año de demora y los jueces integrantes del cuerpo votaron en contra.

Dinero y bonos

Según establece el matutino porteño, los jueces que accedieron a la Corte después de 2002 son, en general y en un marco de notable disparidad, los que más bienes declaran. Estos son Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni y Juan Carlos Maqueda. Entre los de carrera judicial, Enrique Petracchi acusa mayor patrimonio; seguido por Carmen Argibay, que tiene gran parte de sus ahorros en Holanda, donde trabajó como jueza ad hoc en los juicios por los crímenes de la ex Yugoslavia. Casi todos tienen ahorros en moneda extranjera y la mayoría los puso en bancos de Europa o Estados Unidos.

Mediante el procedimiento de sumar bienes propios de los ministros a los de sus cónyuges e hijos menores, Lorenzetti es quien declara la mayor fortuna. El presidente de la Corte dijo tener más de 3 millones de pesos en ahorros; 831.717 dólares (unos 2.628.000 pesos), depositados en Estados Unidos. Declaró además un terreno, tres casas y la mitad de otra en Rafaela, un tercio de un departamento en Buenos Aires y dos autos.

Petracchi también tiene dinero en el extranjero. Según su declaración, es titular de una cuenta en Estados Unidos, de 97.300 dólares (unos 307.000 pesos) y de otras en la Argentina, de 12.000 dólares, 10.000 euros y 84.700 pesos. Junto con su mujer, que es secretaria letrada de la Corte, Petracchi es dueño, además, de 456.697 pesos en bonos. Su patrimonio declarado se completa con un departamento en Buenos Aires; dos terrenos y una casa; una colección de armas; una 4x4; un scooter y un auto.

Inversiones y propiedades

La declaración jurada de Zaffaroni muestra inversiones diversificadas. De acuerdo con lo que declaró, tiene 232.888 pesos en el extranjero (en bancos de Suiza, Brasil y España) y 65.000 dólares (unos 205.300 pesos) en la Argentina. Pero más de la mitad de su patrimonio, 512.877 pesos, son inmuebles: la casa de Flores, en la que vive; una oficina que adquirió en 1996; diez departamentos en Buenos Aires; uno en San José, Costa Rica, y otro en Madrid, España. Zaffaroni recibe rentas por unos 26.500 pesos anuales.

Argibay, en cambio, tiene casi todo su dinero en depósitos bancarios. Declaró 109.905 euros (unos 490.000 pesos) en un banco holandés y otros 353.890 pesos en la Argentina. Además, dijo que tiene el 7 por ciento de un departamento que heredó y bonos del gobierno nacional por 19.400 pesos. Argibay consignó, además, un crédito por 374.955 pesos.

Maqueda tiene la mayor parte de su patrimonio en inmuebles: declaró dos departamentos en Capital y una casa y un departamento en Córdoba, todo por un valor de 304.095 pesos. Su patrimonio se completa con un auto, 112.560 pesos y 15.000 dólares.

Fayt no declara inmuebles de su propiedad, pero sí de su mujer y su hija, por 123.000 pesos. Consigna, además, 160.000 pesos en depósitos y la mitad del auto de su mujer. En el rubro "ingresos" incluye un monto anual de 80.000 dólares por la cancelación de un contrato bancario (Boden 2005).

Elena Highton de Nolasco, la jueza que más años lleva en el Poder Judicial (ingresó en 1973), es también la de menor patrimonio. Como varios de sus compañeros, tiene sus principales ahorros en dólares. Además, es dueña de un departamento de 91.480 pesos y una cochera, todo en sociedad con su marido, que es médico. Su patrimonio total es de 285.335 pesos.

Sin control

"Hay declaraciones que son una burla, nadie las cree y nadie las controla". La afirmación pertenece a Laura Alonso, directora ejecutiva de Poder Ciudadano. Y se basa en que la oficina que recibe las declaraciones juradas de los jueces no hace más que fijarse que el documento esté dentro del sobre. Lo demás, omisiones o posibles falsedades, enriquecimiento no justificado o cualquier otro tipo de irregularidad, queda al exclusivo criterio del firmante. En realidad, según la ley, el control está en manos de la Comisión Nacional de Ética Pública, integrada por funcionarios de los tres poderes. Pero este organismo nunca fue creado.

Pocos autos

De acuerdo con las declaraciones juradas, el parque automotor de los jueces de la Corte y de sus familias es austero. Lorenzetti tiene un Volkswagen Gol y un Renault Laguna; Elena Highton de Nolasco, un Renault Mégane, y Maqueda, un Chrysler Neon.

Zaffaroni y Argibay ni siquiera tienen auto. Tampoco Carlos Fayt, que declara que su mujer es dueña de la mitad de un Ford Focus. Quien reconoce la mayor inversión en este rubro es Petracchi. Es dueño de una Toyota Hilux valuada en 104.700 pesos y su mujer, de un Ford Fiesta.

Sueldos y copyright

El sueldo promedio de un juez de la Corte es de unos 15.800 pesos. Varios magistrados cobran, además, derechos de autor por sus libros. Lorenzetti declaró un ingreso de 72.000 pesos anuales por este concepto; Zaffaroni, 60.611; Highton, 52.218 y Fayt 12.000.

De la Redacción de El Litoral