Ni emboscadas, ni carmelitas

Las Carmelitas Descalzas son monjas de clausura, a las que no se puede ver ni siquiera cuando se visitan los carmelos (conventos) y tampoco hablan -porque hacen voto de silencio. De modo que la ironía que Hermes Binner deslizó durante un diálogo radial en Rosario -y que estaba dirigido a un periodista de El Litoral- falla por la base.

El próximo gobernador de Santa Fe dijo lo que dijo en el curso de una reunión organizada por la Fundación Apertura de la que participaron cinco periodistas (con grabadores y cámaras digitales), entre otras personas.

Quizá bajo el influjo del nombre de la Fundación, Binner se explayó sin tapujos sobre distintos temas y en ningún momento pidió reserva sobre alguno de los puntos de la conversación. Es más, uno de los tramos centrales de la charla versó sobre la importancia de la comunicación entre personas, sectores y regiones de la provincia, como eficaz herramienta de integración social y territorial.

Binner se mostró distendido, de buen humor y confiado en los tiempos que vienen. Los asistentes escucharon con atención y luego preguntaron con fluidez, haciendo honor al espíritu abierto de la entidad convocante. Por lo tanto, no hubo emboscadas, ni carmelitas descalzas, sino una buena comunicación entre ciudadanos libres y bienintencionados. Las consecuencias de lo dicho y transmitido, forman parte de los roles del político y el periodista, respectivamente.