Daniel Monticelli
Ver los rostros de los más de 2000 españoles que fueron a alentar y dar su apoyo en la "patriada" a Fernando Alonso -que era la de obtener por tercera vez una corona de la Fórmula Uno-, y las expresiones hasta subidas de tono en algunos poco casos, en contra de Ron Dennis, de los numerosos representantes de los medios de prensa que llegaron hasta San Pablo, para cubrir el Gran Premio de Brasil, corrido en el autódromo José Carlos Pace, rozaba hasta lo patético. De una u otra forma, todos arremetían contra el máximo responsable de la escudería McLaren-Mercedes, principal responsable de que tanto "Nano" como el inglés Lewis Hamilton, se quedasen con las manos vacías y que los laureles se los llevara Kimi Raikkonen -ayudado enormemente por su coequiper, Felipe Massa- y todo el equipo Ferrari.
Se sabe que el "aire" que se respiraba en el seno de la escuadra de Woking, era desde hace varias carreras atrás, tan insoportable como la propia temperatura ambiente de la ciudad paulista.
Ya había quedado atrás el favoritismo de Dennis y de la escudería McLaren hacia su ahijado Hamilton -que por supuesto deslumbró en su año debut en la F1-, que indudablemente pagaron muy caro ese capricho de que el jovencito de 22 años se corone campeón del mundo, sin importarle que su otro piloto contratado como estrella y con dos campeonatos en su legajo, ganase o perdiese.
Ya está: Kimi Raikkonen y Ferrari, son campeones del mundo y ahora Alonso busca un techo donde cobijarse. Según los colegas de España, el "Príncipe" está en una encrucijada. Porque si bien el que peor lo pasa dentro del equipo es él, también sabe que las opciones que tiene no son -al menos al momento-, muy seductoras.
"Quiere ganar sí o sí y los únicos equipos que pueden darle un auto ganador es Ferrari, McLaren o de última BMW", comentan quienes lo conocen. Y aquí comienzan a tejerse una diversidad de hipótesis que con el transcurrir de los días y/o semanas, se irán confirmando o desmintiendo.
Aunque las primeras informaciones indicaban que a pocas horas de terminar la carrera en Brasil, Lewis Hamilton, junto a su jefe Ron Dennis y otros integrantes del equipo, ya estaban volando con rumbo a Inglaterra, un medio español hizo conocer un video. En el mismo se lo ve a Hamilton bien entrada la madrugada del lunes, bailando, haciendo de disc jockey, un karaoke con micrófono en mano y "con algunas copas de más", en una discoteca de San Pablo. De hecho, alguien que ya terminó con su trabajo puede hacer lo que se le plazca. No olvidemos que el joven británico tiene apenas 22 años.
Una publicación/guía llamada "Pole Position", que entregaba la organización del Gran Premio de Brasil, donde se corrió la última fecha 2007 del Mundial de Fórmula Uno y que contaba con el fuerte patrocinio de una petrolera, además de brindar detalles de todo lo relacionado con la carrera, los pilotos, equipos, autódromo, ingresos, infografía de la pista y una pormenorizada agenda con direcciones y teléfonos útiles, mostraba una inmensa galería de fotos de excelente calidad. Una de ellas fue la que más llamó la atención y que resultó un hallazgo, por cierto. En la fiesta coronación que se hace todos los años en Mónaco, a fines de temporada, el campeón obtiene su trofeo. En este caso, Mikka Hakkinen recibiendo el suyo, junto a... Lewis Hamilton, quien poco tiempo después ya conformaba la plantilla de McLaren-Mercedes.