Fueron tres días de agonía
Murió Ludmila, la nena baleada junto a su hermana por su padre
Un hombre de 25 años baleó el lunes a sus dos hijas de 8 y 4 años; luego se suicidó. Micaela, la mayor, falleció ese día, en horas de la tarde. Ludmila murió ayer, en el Hospital de Niños.

Ludmila, la nena de 4 años atacada a balazos junto a su hermana, en una casa del barrio Santa Rosa de Lima, falleció anoche, en la sala de cuidados intensivos del Hospital de Niños Orlando Alassia.

La menor, que hasta ayer permanecía conectada a un respirador artificial, murió a causa de las severas lesiones provocadas por un disparo de arma de fuego, alojado en la cabeza.

Con ella, son dos las víctimas del cruento ataque perpetrado por su padre, que el lunes les disparó a quemarropas y escapó hacia el norte de la ciudad, hasta llegar a las inmediaciones del cementerio israelita, donde acabó con su vida.

El hecho ocurrió en la casa que habitaban las nenas, junto a su madre, Malvina Santa Cruz, una joven de 25 años. Fue después de las cinco de la tarde del lunes, cuando su ex pareja y padre de las chicas, Jorge Miguel Angel Sandoval, también de 25 años, llegó a la casa para visitarlas.

Mientras dormían

La mamá había salido y Sandoval quedó solo con sus hijas en la casa de calle Vera al 4500, en Santa Rosa de Lima.

Según se cree, el criminal habría hecho dormir a las chicas de 8 y 4 años, para apuntarles con un revólver calibre 38 largo y luego ejecutarlas. El hombre huyó de la escena a los pocos segundos de los estampidos. Más tarde se supo que se suicidó de un tiro en la sien derecha y lo encontraron con el arma con la que atacó a las nenas.

Las detonaciones hicieron que pronto se llenara de gente la precaria vivienda de barrio Santa Rosa y la asistencia médica no tardó en llegar. Tanto Ludmila, como su hermana mayor, Micaela, habían llegado con vida al hospital público, pero esta última dejó de existir dos horas más tarde.

Ludmila permaneció en estado de coma y asistida por un respirador, hasta que su corazón dejó de latir ayer.

Convivencia y malos tratos

El día del crimen, el jefe de la URI, comisario Juan Faustino Ruíz, confirmó la existencia en sede policial de una denuncia por malos tratos que la mamá de las nenas había radicado contra el padre, y atribuible a uno de los motivos de la separación de la pareja.

Además, se había iniciado en Tribunales el expediente correspondiente a la tenencia de las menores y alimentos.

La pareja había convivido durante 10 años y, según las fuentes, se separó debido a los malos tratos y amenazas que el hombre dispensaba a su mujer.

Sandoval se había mudado a Mendoza 4400, cerca de la casa de su ex pareja y visitaba habitualmente a las pequeñas.

Ya en agosto, Malvina Santa Cruz había dejado constancia en la dependencia barrial de los golpes que le propinaba su concubino, incluso la revisó un profesional de la fuerza. Ese expediente fue girado a los Tribunales en setiembre.

El viernes pasado, hace exactamente una semana, la misma joven concurrió a la seccional para establecer la separación y para comunicar que iniciaría los trámites para obtener la custodia permanente de sus hijas y la ayuda por alimentos.

También, la directora de la escuela N� 809 General Estanislao López, a la que asistían las dos hermanitas, contó ese día que la familia de las niñas había solicitado el cambio por la conducta extraña y violenta que expresaba el papá.

Junta médica para madre golpeadora

La mujer de 27 años, acusada de golpear a dos de sus hijas de uno y tres años, continúa detenida e internada en el Hospital Mira y López, aguardando el diagnóstico de una junta médica, que el miércoles definirá si es imputable o no. Mientras tanto, las dos nenas fueron dadas de alta y devueltas a su familia, bajo el monitoreo del Comité de Maltrato Infantil del Hospital de Niños.

El juez de Instrucción Penal de la Cuarta Nominación, Eduardo Saurín, recibió los informes de las juntas médico forense, del Poder Judicial; y médico psiquiátrica, del Ministerio de Salud de la provincia, que la semana próxima darán su opinión final sobre la salud mental de la detenida.

En cuanto a la situación de las dos menores, se supo que ahora están con una abuela de crianza y una tía joven, que estaría en condiciones de hacerse cargo de ambas. También con ellas vive una hermana de cinco años, que no estuvo en la casa el día de la golpiza.

Si bien la Justicia de Menores debió intervenir por pedido del juez Saurín, ahora es el Comité de Maltrato del Hospital de Niños el encargado de velar por la salud de las nenas.

El ataque sucedió el lunes 1° de octubre, en una vivienda de Aguado al 9800. después de la brutal golpiza la mujer se entregó a la Policía y confesó que había matado a las dos nenas.

En Rosario.

El martes 2 de octubre, Camila, una nena de 10 años, fue hallada muerta y con signos de haber sido violada, en un descampado de Rosario. Su padre, Diego Blanco, de 28 años y conocido por el alias de "Lagarto", se dio a la fuga, pero fue apresado días más tarde. Ante la policía confesó haber cometido el crimen y una vez encerrado en su celda, en Alcaidía, se quitó la vida.