Volvió a lucir en 2006 tras ser restaurada por Mauro Fornari
Otra vez agredieron la estatua del dios Baco en la plaza Pueyrredón
El miembro superior izquierdo desapareció, tras permanecer unas semanas colgando. Será necesaria una nueva intervención para devolverle su aspecto original. Evalúan cercar la escultura para impedir que se repitan actos vandálicos.

La escultura del dios Baco no duró ni un año en condiciones. A poco de ser restaurada por el especialista santafesino Mauro Fornari y emplazada nuevamente en la plaza Pueyrredón -bulevar y Alberdi- fue agredida y su brazo izquierdo quedó colgando de la estructura. Unas semanas después, el miembro superior desapareció y hoy nadie sabe dónde está.

Para el subsecretario de Patrimonio Cultural, Carlos María Reinante, "cada vez que se rompe" una escultura "hay que volver a arreglarla, esa es mi opinión". Por eso, anoticiado del nuevo acto de vandalismo, dijo que desde el municipio se evalúa cómo hacer para restaurarlo y protegerlo, aunque aclaró que "nos queda un mes y medio en el gobierno".

En noviembre de 2003, la figura que representa al dios mitológico fue seccionada en dos. En el marco de los trabajos para arreglar el aspecto general del espacio verde, la parte superior de la escultura fue sometida a tareas de restauración, al igual que la mitad inferior del cuerpo que había quedado en pie en la plaza. También recibió intervención un tramo de uno de los brazos que faltaba desde la década del '60 y, así, el dios Baco volvió a lucir en la Pueyrredón.

Ahora, el brazo que quedó colgando desapareció por lo que será necesario reconstruirlo. "Hay que hacer el miembro superior izquierdo de nuevo, proceder a la reposición porque parece que se lo robaron, colocarlo tomando alguna precaución más profunda en cuanto al anclaje y pensar en un tipo de protección".

Rejas

Las obras de arte emplazadas en los espacios públicos, concebidas para el disfrute colectivo, están sujetas en forma permanente a agresiones y hechos vandálicos.

Por eso, Reinante evalúa la posibilidad de cercar la estatua con una reja. "Es una lástima por el esfuerzo que demandó su restauración, después de permanecer rota desde los años '60", dijo.

Para Fornari, "una reja no es lo que se aconseja porque la obra fue concebida para no tener ningún tipo de filtro a la vista, pero frente a esta situación -que seguramente se va a volver a repetir- creo que es una alternativa". Sugirió otras opciones, como disponer de un placero o una custodia policial.

"Es una obra que está muy desprotegida, a merced de la gente, de los chicos que la tocan, la mueven, le pegan con la pelota, se trepan y se cuelgan de ella. También están los que no son tan chicos que van directamente a romperla porque por una travesura de niños no pasa eso", dijo Mauro, quien ya se contactó con la Dirección de Estudios y Proyectos de la Municipalidad por este tema.

Para quien no lo recuerda, la escultura de Baco (que para romanos y griegos era símbolo de la producción y la vegetación) tenía un brazo extendido y sostenía en su mano una copa en lo alto. El otro brazo estaba extendido hacia abajo y la mano sostenía una jarra.

De la redacción de El Litoral