Liberado
El agente del servicio penitenciario, Luis Antonio Solís, de 49 años, quedó libre luego de que la justicia le dictara la "falta de mérito" en torno a la investigación de un homicidio, producido durante un tiroteo en el barrio San Lorenzo.

El jueves 1° de noviembre, el juez de Instrucción Penal de la Cuarta nominación, Eduardo Saurín, resolvió otorgarle la libertad a Solís, aunque no lo desvinculó por completo de la causa.

El funcionario penitenciario estaba acusado de haber disparado con su arma reglamentaria contra Rodolfo Rondán (21), que murió de un tiro en la cabeza, tras una refriega armada en barrio San Lorenzo.

El ataque ocurrió el domingo 7 de octubre, en las calles del mencionado barrio. Según las versiones de ese día, Solís defendió a su familia cuando Los Maraqueros -un peligroso clan que asuela el barrio-, atacaron su casa de calle Amenábar al 4100.

En el fuego cruzado recibió tres disparos -cuello, muslo y rodilla- y perdió su pistola reglamentaria, una Bersa Thunder. Rondán murió a los dos días, en el Cullen, con un disparo de arma de grueso calibre.

Esa mañana, el desenfunde de armas fue de tal magnitud, que hubo repliegue de las fuerzas policiales y un ataque a la Subcomisaría 10a. También un móvil periodístico de Canal 13 fue atacado y una de sus ventanillas destruida por uno de los más exaltados.