El Índice de Confianza del Consumidor elaborado mensualmente por la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, refleja la percepción de los encuestados sobre el estado de la economía, su situación económica personal y sus expectativas. En la medición publicada en octubre, esa confianza había caído 2,6 por ciento con respecto al mes previo y 16,6 por ciento desde octubre de 2006.
Pese a que estos números indican una creciente desconfianza, los datos del consumo siguen logrando marcas históricas. De acuerdo a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), en octubre pasado las ventas minoristas se incrementaron en 7,9 por ciento interanual, frente al 6,9 por ciento registrado en setiembre. Las ventas al menudeo llevan 29 meses de aumentos consecutivos y en 2007 acumulan una suba promedio mensual de 8,3 por ciento.
En paralelo, los datos del Indec registran que entre setiembre de 2006 e igual mes de 2007 las ventas en supermercados aumentaron 28 por ciento. Mientras en octubre pasado las de automóviles totalizaron 500.081 unidades (récord histórico que se esperaba para diciembre), en tanto los fabricantes de motocicletas estiman cerrar el año con 600 mil motos vendidas. Podrían sumarse electrodomésticos (+20% en 2007) y aire acondicionado, con otro 20 por ciento de incremento.
Los investigadores de mercado coinciden que existe una explosión del consumo con pocos antecedentes en el país. Se atribuye a la "revancha" de los consumidores luego de la crisis, pero también a una nueva composición económico-social de los argentinos.
En este último caso, se destaca un informe de la consultora CCR, según el cual 30 por ciento de la población está por debajo de la línea de pobreza, con ingresos familiares inferiores a los 1.000 pesos mensuales. Luego existe 25 por ciento de "clase media recuperada" con ingresos familiares de hasta 2.200 pesos; otro 25 por ciento de "clase media típica" con ingresos hasta 4.000 pesos; finalmente la "clase media alta" con más de 4.000 pesos y la "clase top" (5 por ciento), con ingresos mayores a 9.500 pesos mensuales.
Pese a su diferente poder adquisitivo, es ese 50 por ciento repartido entre "recuperada" y "típica" donde estaría estimulado el consumo, apoyado en los créditos para tal fin.