Fue refaccionada después de la inundación y de los saqueos
La escuela Luis Borruat celebró su renacimiento
En el año de su 40° aniversario, la institución reinauguró esta mañana su edificio. Los interiores y exteriores de esta amplia escuela quedaron relucientes luego de las obras de reparación.

El amplio patio cubierto de la escuela N° 1111 Luis Borruat, del barrio Santa Rosa de Lima, se colmó de alumnos, docentes y directivos que celebraron con un acto el "renacimiento" del establecimiento, a 40 años de su creación. El edificio escolar tuvo un metro de agua durante la inundación de marzo de este año, y sufrió saqueos y destrozos mientras aún alojaba evacuados.

Por eso, esta mañana, la comunidad educativa estaba feliz de poder mostrar a los invitados su escuela totalmente refaccionada. Con un subsidio gubernamental y donaciones de empresas privadas, se modificaron aberturas para que entre más luz solar, se colocaron rejas, se arreglaron revoques y techos, se colocaron vidrios, se cambiaron cañerías y tanque de agua, se pintaron paredes, y poco a poco se fueron reponiendo los elementos sustraídos.

"La escuela quedó en estado deplorable: ni una puerta sana, ni una cerradura que sirva, ni un vidrio. Encima de la inundación, nos robaron todo, desde una cucharita del comedor hasta el último lápiz negro", recordó la directora Marta Viana.

"Cuando regresamos a la escuela, lloramos bastante porque no entendíamos por qué le habían hecho esto, si nosotros estamos trabajando por los hijos de esta comunidad", dijo la docente, aún conmovida.

La consigna fue no bajar los brazos. Tras el descenso del agua y luego del cuantioso robo, pudieron reiniciar las clases en mayo.

El 5 de julio, día en que la escuela cumplía 40 años de vida, no había ánimos para festejar. Hoy, en cambio, con el edificio recuperado y la voluntad intacta, la Borruat celebró con todo, dispuesta a retomar "su misión de educar a los niños en los valores de la libertad, la justicia y el respeto por el otro", según dijo la maestra que condujo el acto.

Los chiquitos se acomodaron en los asientos y la ceremonia comenzó con el izamiento de la bandera. La Banda de Música de la Policía interpretó Aurora y el Himno Nacional. El párroco de la comunidad Diego Ferrer bendijo las instalaciones y luego hubo palabras alusivas. Todo se desarrolló en un ambiente festivo que distendió por completo la angustia de los primeros meses del año.

Comienzos y crecimiento

Los inicios de la institución tampoco fueron fáciles. Fue creada en 1960 pero no comenzó a funcionar por falta de edificio.

Siete años después, empezó provisoriamente su actividad en un galpón en Salta y Europa, a una cuadra de la Subcomisaría 2da. En 1970, obtuvo la donación del terreno de Aguado 2901, donde se levantó el edificio que se inauguró al año siguiente.

Las actividades comenzaron desde primero hasta quinto grado y años más tarde se fueron incorporando salones de nivel inicial y el tercer ciclo.

Un total de 550 alumnos de la zona asisten a clases en la Borruat, que durante el presente ciclo lectivo, después del desastre, extendió 10 minutos más la jornada escolar para recuperar el tiempo perdido. "Tendremos aproximadamente 8 ó 10 días más de clases, y realmente nos está dando resultado", señaló Viana.

La institución brinda jornada extendida -de la mañana a la tarde- a los alumnos de 6° y 7° grado y analiza implementar esta modalidad en otros cursos.

Colaboraciones

La directora no tiene más que palabras de agradecimiento para todos los que colaboraron con la escuela. Del Estado, recibió 65 mil pesos para arreglar el comedor y la parte edilicia. Una librería de Rosario donó el material didáctico para que los alumnos pudieran retomar las clases, ya que también ellos se habían inundado. La Universidad Nacional del Litoral le otorgó una computadora y el senador Juan Carlos Mercier, 2 mil pesos. Vecinos, docentes y padres prestaron su apoyo

Robo.

El fin de semana del 7 y 8 de abril, aún con evacuados en su interior, la escuela fue saqueada. Se llevaron dos chequeras en blanco, una videofilmadora, una cámara fotográfica digital, un amplificador de sonido, un grabador, dos minicomponentes, un equipo grabador con CD, una sierra, un taladro eléctrico, una estufa y una luz de emergencia. También sustrajeron una importante cantidad de material didáctico y prendas de vestir que incluyeron 20 buzos escolares y alrededor de 300 guardapolvos. Los ladrones hicieron desaparecer la totalidad de la documentación de archivo de docentes y alumnos.