El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, prometió a los industriales crear un banco de desarrollo, al tiempo que consideró que no es bueno "tener un poquito de inflación". Lo dijo en su exposición en la 13ra. Conferencia Industrial Argentina que organiza la Unión Industrial Argentina (UIA) en el hotel Sheraton de Pilar.
Allí, el jefe de Gabinete concurrió en reemplazo del presidente Néstor Kirchner y de su sucesora Cristina Fernández quienes se excusaron de visitar a los industriales en su convención anual.
Ante unos 800 empresarios del sector manufacturero, Fernández dijo que el nuevo banco de inversión que promete la futura administración "no va a tener el mismo final que el Banade (Banco Nacional de Desarrollo)".
El jefe de ministros del futuro gobierno aseguró que la entidad "va a servir para aquellos empresarios que apuestan a la producción" y no para algunos "pícaros" que en el pasado se aprovecharon del malogrado banco estatal.
Fernández renovó la misma promesa realizada por Felisa Miceli quien también habló a los industriales sobre la necesidad de contar con una banca especializada para atender al sector productivo.
El funcionario reiteró el pedido al sector financiero privado para que apuesten por las pymes al indicar que "algo debe estar fallando" en el sistema, debido a que los bancos obtienen ganancias pero no prestan a las empresas.
Por ello, adelantó la posibilidad de analizar con el Banco Central algún cambio en las reglas del sistema para "liberar fondos" que se puedan destinar a las pymes.
Fernández dijo además que en la Argentina del futuro, las ganancias de productividad de la economía "pasan indefectiblemente" por el sector industrial.
Por esa razón, Fernández indicó que el acuerdo social que quiere el futuro gobierno de Cristina Fernández propone fijar "metas de producción entre todos y ver cómo se consiguen".
Para despejar dudas sobre el papel de los empresarios y los gremios en el mismo, el ministro aseveró que "los precios los fija el mercado y los salarios, las convenciones colectivas".
Fernández opinó que algunos logros de la economía, como por ejemplo, el superávit fiscal, "no son de derecha, sino un hecho racional", como así también la estabilidad de precios.
El funcionario afirmó en ese sentido que a "nadie se le puede ocurrir que un poquito de inflación está bien" y que el aumento de los precios "es un flagelo que afecta a los trabajadores, quienes cada 30 días terminan pagando el peor de los impuestos".
Por su lado, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Juan Carlos Lascurain, señaló, en una conferencia de prensa posterior, que la creación de una banca de desarrollo requiere de medidas inmediatas. "Transformar un banco existente es más fácil. Si se quiere crear un banco nuevo es más complejo, se requiere de acuerdos del Congreso y de medidas de más largo plazo, mientras que la demanda de crédito es de corto", señaló el presidente de la UIA.
Al poner un orden de prioridades en problemas a resolver en la economía, Lascurain dijo que "es crítico no tener crédito para comprar máquinas".
En otro aspecto, el empresario dijo que el presidente Néstor Kirchner prometió a la UIA que "después de las elecciones" el gobierno iba a mandar al Congreso una nueva ley de Riesgos del Trabajo, proyecto que no fue elevado con anterioridad, según explicó, para evitar que fuera tema de la campaña.
Quickfood
La empresa Quickfood SA suscribió con la firma brasileña Marfrig Frigoríficos e Comércio de Alimentos SA, un contrato de compraventa de su participación de 70,51 por ciento en el capital accionario de la sociedad local, por un precio de 140.875.000 dólares. La operación se realizó "como culminación de la oferta realizada por Marfrig, y del proceso de due diligence y negociación entre las referidas partes", según señaló el vicepresidente de Quickfood, Miguel Gorelik. De este modo, se cerró la operación anunciada a mediados de setiembre pasado, que había contemplado una oferta inicial de 225 millones de dólares.
El presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, aseguró que el país tiene un sistema financiero que "amortigua las turbulencias en vez de amplificarlas, como en el pasado".
Y aseguró que el objetivo es profundizar los plazos para un mayor crédito de largo plazo, para lo cual cuenta en las arcas del Nación con 10.000 millones de pesos para el próximo año.
"El episodio de los préstamos hipotecarios en Estados Unidos, que fue una verdadera crisis de información, la más importante que ha tenido el mundo, llevó a una reversión de la cuenta capital (argentina) de dos puntos del Producto, que habría sido más severa, si no estuviera sólido el sistema", aseguró el titular del organismo monetario.
Redrado, encargado del cierre de la 13ra. Conferencia Industrial Argentina organizada por la UIA en Pilar, aseguró que en ese caso "hubo una verdadera inmunización de la Argentina, gracias a que partimos de bases económicas sólidas".
Con respecto al crédito al sector productivo, aseguró que la entidad tiene la capacidad de volcar 10.000 millones de pesos al sector privado.
El presidente del Central detalló -como parte de los bienes públicos- la "seguridad en la estabilidad monetaria y cambiaria", donde se "ha logrado reducir el costo de financiamiento a empresas y familias".
Consideró que "el régimen monetario no puede plantearse en abstracto, ya que alcanzar la estabilidad de largo plazo requiere tener en cuenta nuestra idiosincrasia y nuestra psicología social.
"No es un ejercicio teórico o abstracto, sino que guarda coherencia con el valor de la moneda y una oferta y demanda equilibrada de dinero", agregó.
El funcionario destacó que los medios de pagos -circulante más depósitos a la vista- están descendiendo y la oferta monetaria, creciendo por debajo del PBI.
Con la actual recomposición de la liquidez y la solvencia fiscal, Redrado asegura que a "nadie se le ocurre que exista algún riesgo".
Entre los desafíos que planteó hacia delante, el titular del ente emisor hizo especial hincapié en "las condiciones propicias para aumentar la productividad en el crecimiento sostenido, con inclusión y estabilidad.
"Consensos básicos que necesitamos en nuestra sociedad para pasar del crecimiento al desarrollo. Y, en ese sentido, estoy plenamente consciente de que estamos encarando un nuevo proceso", resaltó.
Argentina colocó
bonos públicos en moneda estadounidense a diez años de plazo por un total de 573,9 millones de dólares, más del doble de lo que tenía previsto captar, y a una tasa de rendimiento semestral del 10,5 por ciento, informaron fuentes oficiales. El Ministerio de Economía indicó en un comunicado que en la operación se recibieron ofertas de inversores institucionales por 669,9 millones de dólares, frente a los 250 millones de dólares inicialmente ofertados en el anuncio de la subasta de este martes.