Nancy Balza
"Una decidida línea de cambios" es la que traerá consigo la futura gestión municipal que encabezará el electo intendente Mario Barletta. Así lo anticipa Cornelio Collins, designado secretario de Control. En su cargo queda expresa una de las consignas de la administración que asumirá en menos de un mes. Control pasará a tener rango de secretaría y de allí dependerán dos subsecretarías: Control Público, que abarcará las áreas de tránsito, comercio, vía pública, espectáculos públicos, ferias y abastecimiento, y Control de Prestación de Servicios, que tendrá por objeto -como su nombre lo indica- el contralor de la correcta prestación de los servicios públicos, concesionados o no. Una suerte de "autocontrol", en palabras del ex titular del Tribunal de Faltas.
"Hoy subsiste un problema en esa materia, porque el circuito del acta contravencional termina en un enorme cuello de botella en la instancia, precisamente, de la ejecución de las penas", advierte. Y admite que "debemos resolverlo. Casualmente uno de los instrumentos es esta idea de la puntualización de la licencia de conducir, que lleva a una segura aplicación de una sanción por malos antecedentes contravencionales. Y también hay otros mecanismos parecidos que pueden asegurar la inmediatez de la aplicación de una pena".
"Cuando se considera o se participa del fenómeno de tránsito, se tenga o no la experiencia del control directo, uno se encuentra con actitudes negativas por parte de la gente, de todos nosotros. Uno trata de explicarse algunas cosas que resultan difíciles de entender", apunta Collins. "Uno piensa que tal vez sea esta sensación de supervivencia que alcanza no sólo al que vive en ese estado, sino también al que no la sufre. Y alcanza a todos con un resultado de deliberado abandono de todo aquello que es del bien común, destronando ese principio fundamental de la convivencia y poniéndolo en niveles de minusvalía, con una notable reafirmación en la búsqueda de la posición individual", razona.
A su vez, "esto no nos permite avizorar el beneficio del buen orden o de un debido control". Entonces, "se escucha a las personas que han sufrido accidentes, a familiares de fallecidos, a las ONGs sobre el valor que tiene la preservación de la vida, pero se lo deja en la teoría. Y al momento de internalizarlo, cuando uno decide las conductas, esos conceptos no están presentes".
-En un área como Control, que abarca tantos aspectos, el tema del tránsito parece ocupar un primer plano.
-Es muy importante el tema del tránsito. Hay cuestiones que concurren a la formación de esta conducta negativa, que rechaza el control, el orden de una ciudad, que son hasta difíciles de definir. Al momento de analizar la repercusión de nuestros actos, del estado de ánimo de cada uno, es una sorpresa: uno intenta hacer una medición del nivel de nervios y se encuentra que no es lo mismo ver una película o leer un libro que participar en un hecho de fuerza como es conducir un automóvil en una avenida cargada de tránsito. Porque se trata de un instrumento con un peso físico importante, que se traslada a una velocidad importante, con una penetración en el medio ambiente, con una potencialidad de impacto y, probablemente, esa situación nos cargue de alguna agresividad no querida.