Con el propósito de impulsar el desarrollo de la mujer santafesina, se realizó el viernes pasado el 1er. Encuentro de Mujeres Empresarias. Organizado por la asociación civil Sembrando Esperanza, el mismo tuvo lugar en la sede de la vecinal Mariano Comas, ubicada en la intersección de Urquiza y Cándido Pujato, y contó con la presencia de expositoras de distintos puntos de la ciudad.
Consultada por El Litoral, la presidenta de Sembrando Esperanza, Daniela Vargas, indicó que la iniciativa se enmarcó en el Día de la No Violencia contra la Mujer, que se conmemora el próximo 25 de noviembre, y pretendió ser un espacio donde pudiesen mostrar sus potenciales y transmitirlos.
"La idea del encuentro fue que las mujeres que están en carácter de empresarias expongan lo que hacen para que otras sepan que pueden seguir los mismos pasos. El año pasado hicimos charlas referidas a la violencia; pero este año decidimos no hablar más de ella sino de oportunidades laborales para hacerle frente", dijo Daniela Vargas. Y agregó: "Acá hay mujeres emprendedoras que se animaron, se esforzaron y lograron sus objetivos. De ahí es que, a través de sus historias, queremos que las mujeres que sufren violencia, como ser la violencia económica, sepan que se puede salir adelante".
Durante el transcurso del encuentro, que se prolongó desde la 10 hasta las 20 horas, se produjeron, además, una serie de charlas. "Cómo ser una mujer influyente", a cargo de la concejala electa Adriana Molina, fue una de ellas.
Artesanías en cuero y madera, objetos en porcelana fría, tejidos en diferentes técnicas, y tortas y budines caseros fueron algunos de los productos que pudieron observarse en el Primer Encuentro de Mujeres Empresarias.
Graciela Kucharczuk es de Santo Tomé y hace moldeados en cuero y trabajos en porcelana fría desde hace nueve años. "Aprendí a hacer esto por herencia. Es que mi padre y mi hermano son artesanos y llevo su sangre en mis venas", contó, agregando que no se dedica a otra cosa y que para difundir sus artesanías, "que demandan tiempo y dedicación", siempre acude a las ferias.
"Todo para amueblar el cuarto. Equipamientos para jardines de infantes" es el eslogan de Miriam, quien, junto a su marido Ricardo, hace artesanías en madera para los más chicos desde hace dos años. "Empezamos a dedicarnos a esto cuando mi esposo se quedó sin trabajo. El hobby de él siempre fue hacer cosas en madera para nuestros hijos y nietos. Y ahora es de lo que vivimos, además de mi sueldo como maestra", manifestó Miriam. Y señaló: "Ricardo le da forma a la madera, de acuerdo con el diseño que vamos a hacer, y yo pinto". Las ferias de artesanos, al igual que Graciela, también constituyen el medio para difundir sus creaciones, además del "boca en boca" que también les trae buenas ventas.
Catalina Imhof trabaja el algarrobo, desde hace seis años, de una manera original: hace tablas para picadas e incrustaciones de hueso y piedra en ellas. Curando la madera con una mezcla de cera de abeja con aceite, contó a El Litoral que dicha actividad surgió en su vida "como terapia". "Yo siempre salía a caminar. Hasta que un día, empecé a trabajar con el algarrobo, me enganché y seguí", indicó.
A su lado, Kuky estaba tejiendo. "Utilizo varias técnicas: crochet, bordado sobre deshilado, bordado noruego, yugoslavo, macramé...", explicó al ser consultada sobre sus artesanías. Y aclaró: "Son creaciones exclusivas que no se repiten y no se consiguen en ningún lado".
La falta de trabajo fue el motivo por el que Andrea Esquivel decidió, hace un año y medio atrás, hacer un curso de porcelana fría y largarse a vender sus producciones. Orgullosa de lo que aprendió, asegura que tiene buenos resultados con la actividad ya que logra insertar lo que hace en el mercado del cotillón.
Por último, todas las consultadas en el 1er. Encuentro de Mujeres Empresarias, coincidieron en definirse como personas trabajadoras que tienen muy en claro sus objetivos a la hora de desarrollar sus respectivas actividades. "Si las mujeres que padecen algún tipo de violencia seguirían nuestro ejemplo, podrían salir adelante", recomendó una de ellas.
Mónica Ritacca