Cartas a la dirección

Perros de la calle

Señores directores: El que suscribe, de Calchaquí, departamento Vera, se dirige a ustedes para relatarles que el lunes 24 de setiembre del corriente iba transitando en un vehículo, acompañado por mi esposa, por el bulevar Belgrano de nuestra ciudad, cuando cruzó ante nosotros un grupo de perros. El ir despacio me permitió frenar y evité embestirlos.

De regreso de realizar mis diligencias, frente a la Escuela Nacional N° 6117 nos encontramos con otro espectáculo similar, ya que varios perros se atacaban entre sí quedando heridos y hasta quebrados. Deduciendo que al estar sueltos es muy poca la atención que reciben, debieron quedar lastimados, con el peligro que ello implica.

Pienso que está faltando una buena campaña de prevención, de esterilización y vacunas antirrábicas y un control permanente de las mascotas que por el momento se encuentran abandonadas a la mano de Dios.

Si bien esporádicamente se hacen algunas atenciones, no tienen la continuidad y la precisión que sólo un profesional veterinario sería capaz de brindar.

Así nos encontramos los ciudadanos sin contar con el buen criterio de un Tribunal de Faltas y un Concejo que debe proteger a los habitantes y cuidar el medio ambiente, donde la zoonosis no sea una palabra sino la aplicación de las normas que ello implican en toda comunidad de avanzada.

Jorge Omar Mustazza.

LE: 4.883.634. Calchaquí.

Agradecimiento

Señores directores: El Dr. Juan Luis Bertuzzi, médico alergista, disfruta hoy de su retiro. Mi familia era muy humilde 20 o más años atrás. Vivíamos lejos del centro, mi madre y yo éramos asmáticas, con severos ataques. Cuando estábamos con esas crisis que sólo estos enfermos conocen, tomábamos un teléfono y: "Doctor Bertuzzi, por favor, venga, mamá está muy mal". "Sí querida, dentro de un rato estoy allá". Sí, llegaba, pasando una calle de tierra, con su maletín y por supuesto medicamentos y sonrisas, diciendo: "Calma, ya va a pasar". Medicaba, charlaba, y bueno, ya está, decía. "�Cuánto es, doctor?". "A fin de mes me lo pagás. Chau". Y esto varias veces por mes.

Muy diferente a la experiencia cuando dos años atrás, mi madre fue internada muy grave y llamé a quien la atendía, llorando, desesperada. Me atendió la secretaria y me dijo que el doctor cobraba tanto y tanto para ir a la Unidad de Terapia Intensiva. Ella estuvo ahí 30 días y nunca fue a verla, y el cardiólogo, del que ella era paciente de muchos años, fue una sola vez.

Me acuerdo siempre de usted, doctor Bertuzzi, por su bondad, su don de gente, su sensibilidad, su vocación de servicio, y quería hacer público este agradecimiento. Que Dios lo bendiga con abundancia

Alicia Cortéz y Flia.

DNI: 10.315.565.