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La presidenta electa de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron que vigilarán de cerca la marcha de los procesos de integración y los dotarán de metas "concretas" y "cuantificadas".
Cristina Fernández, que recibirá la presidencia de Argentina el próximo 10 de diciembre de manos de su esposo, Néstor Kirchner, estuvo ayer en Brasilia y cumplió así la promesa de que su primera visita "de carácter bilateral" en caso de ganar las elecciones del pasado 28 de octubre sería a Brasil.
"Hemos cumplido con la palabra empeñada", declaró a periodistas tras una reunión privada con Lula a la que, tras una media hora, se unieron media decena de ministros del gobierno brasileño y miembros del futuro gabinete de Fernández.
La presidenta electa explicó que durante la reunión se acordó la creación de una comisión bilateral, que deberá reforzar a las ya existentes, y que habrá reuniones de los dos gobiernos dos veces al año, que estarán presididas por ella y Lula.
"La integración avanza, pero debe ser (dotada) con resultados concretos y cuantificables", que puedan ser "exhibidos y percibidos" por las sociedades, declaró Cristina Fernández.
En su opinión, tanto en lo bilateral como en lo regional, los procesos de integración deben tener "metas, plazos y objetivos", para evitar la percepción de que las citas presidenciales y las de ministros están movidas sólo por lo que calificó de "reunionismo".
Según Fernández, si bien la integración es una realidad, debe ser "reordenada" y "reorganizada" con la meta de hacerla más efectiva y de que sus logros y avances realmente sean sentidos por los pueblos.
En el plano regional, Fernández dijo que coincidió con Lula en que deben ser fortalecidos los bloques existentes, como el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), pues en esa dirección se mueve la comunidad internacional.
"El mundo se dividirá en bloques" y tanto Sudamérica como el resto de América Latina deben estar preparados para esa realidad, afirmó.
La esposa y sucesora del presidente argentino llegó a Brasilia con los actuales ministros de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana; de Planificación, Julio de Vido, y Defensa, Nilda Garré, a quienes ya ha ratificado en sus cargos.
Asimismo, la acompañaron el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el portavoz Miguel Núñez, quienes también conservarán esos puestos en el nuevo gobierno.
La ocasión sirvió además para presentar a los futuros ministros de Economía, Martín Lousteau, y Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, quienes formarán parte del próximo gobierno argentino.
Por el lado brasileño tomó la palabra el asesor para Asuntos Internacionales de Lula, Marco Aurelio García, quien coincidió con Fernández en que fue una reunión "excelente", en la que pudieron ser abordados "todos" los asuntos de la agenda bilateral y regional.
Según García, una de las decisiones más importantes adoptadas es que haya "metas y plazos que los presidentes puedan evaluar cada seis meses".
Explicó que, entre los varios asuntos abordados, se habló de la idea de que los pagos del comercio entre Argentina y Brasil sean hechos en monedas locales y no en dólares, como ocurre ahora.
En ese asunto, dijo García, se seguirá profundizando durante la cumbre semestral del Mercosur, que se realizará en Montevideo a mediados de diciembre próximo, aunque aclaró que todavía no se ha establecido una fecha para que el mecanismo entre en vigor.
En relación a la energía, un asunto "estratégico" para ambos países, García dijo que Lula "insistió en la necesidad de una mayor cooperación entre (las estatales) Enarsa y Petrobras, inclusive en la exploración de aguas profundas" en ambos países (ver "El factor energético").
Explicó además que se habló de una mayor cooperación en las áreas nuclear, espacial, industrial y de defensa, "entre tantos tópicos que forman parte de la relación bilateral" que serán profundizados en las próximas reuniones entre Lula y Fernández.
La cuestión energética tuvo un papel central en las conversaciones que mantuvieron ayer Cristina Fernández y Lula Da Silva, primero a puertas cerradas durante algo más de una hora y luego con la participación de ministros de ambos países. En ese marco, además de ratificarse los convenios de asistencia energética mutua, Lula solicitó a Cristina que la petrolera estatal Petrobras coopere en la exploración en aguas profundas de la Argentina; aunque también se habló sobre el gas de Bolivia y energía nuclear.
"El presidente Lula insistió mucho sobre la necesidad de una cooperación entre Enarsa y Petrobras, inclusive en la prospección en aguas profundas", dijo al término del encuentro con la presidenta electa de la Argentina, el asesor de política exterior del brasileño, Marco Aurelio García.
Petrobras, que tiene una reconocida experiencia y tecnología en la extracción de petróleo en el mar, anunció días atrás un descubrimiento de un megacampo petrolífero a la altura del puerto de Santos, en aguas profundas, dijo la Agencia brasileña Estadao.
Además, Petrobras prevé anunciar la próxima semana nuevas inversiones en la central térmica que posee en la localidad bonaerense de Ezeiza, para convertirla en una central de ciclo combinado e incrementar su nivel de producción por encima de los 970 megavatios en 2010 (actualmente produce 670 megavatios).
García dijo también que el presidente brasileño y Fernández de Kirchner conversaron sobre la situación actual del abastecimiento de gas para los dos países y analizaron "un criterio general, que los dos presidentes comparten, de que es necesario actuar de forma coordinada con Bolivia".
Según García, Lula destacó el reciente anuncio formulado por Petrobras de su decisión de mantener y reforzar sus inversiones en Bolivia, "para que el abastecimiento de gas sea garantizado, tanto para Brasil como para la Argentina".
Al ser consultado sobre si la cooperación nuclear fue mencionada en la reunión, el ministro brasileño de Información, Franklin Martins, se limitó a comentar que "el asunto fue abordado, pero como una posibilidad, cuando se habló de la cuestión energética". En tanto, acotó que el tema "surgió como una posibilidad en el futuro".
Después de la reunión entre el presidente de Brasil y la presidenta electa de Argentina que se realizó en el Palacio del Planalto, se sumaron los ministros: brasileño de Minas y Energía, Nelson Hubner y argentino de Planificación, Julio De Vido, junto al director de operaciones internacionales de la estatal de hidrocarburos Petrobras, Néstor Cerveró.
Los principales diarios brasileños reflejan hoy los resultados de la visita que realizó ayer a Brasilia la presidenta electa argentina, Cristina Fernández, donde se buscaron afianzar los lazos políticos y comerciales entre ambos países.
El diario O Globo titula: "Cristina Kirchner y Lula se reúnen para discutir energía e integración", y explica también que "Cristina pretende dejar claro que la alianza estratégica, de aquí para adelante, será más con Brasil que con Venezuela".
Por su parte, el Folha do Sao Paulo publica: "Lula y Cristina eliminan dólar de comercio", y reseña que esa medida "reducirá costos de las relaciones comerciales".
El Jornal do Brasil publica en portada: "Encuentro para afinar los pasos de tango dentro del Mercosur", en alusión a la reunión cumbre celebrada ayer en el Palacio del Planalto.
Finalmente, O Estado de Sao Pablo presenta: "Lula y Cristina discuten dólar", y consigna que "en el encuentro, discutieron la eliminación del dólar como moneda de transacciones comerciales, tal vez a partir de 2008".
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La visita de Fernández de Kirchner a Lula este lunes fue la segunda en poco menos de 50 días, ya que se había reunido con el presidente brasileño el pasado 3 de octubre, cuando aún era la candidata favorita a las elecciones del 28 de ese mes. El encuentro de este lunes, dijo la presidenta electa argentina, sirvió para "reforzar una asociación estratégica". Lula ya le confirmó su presencia en la ceremonia de asunción del próximo 10 de diciembre.
De la Redacción de El Litoral