Se trata de la aseguradora de San Martín y Juan del Campillo. Allí tres delincuentes armados ingresaron al local, y bajo amenaza robaron 3.000 pesos en efectivo, cheques y pertenencias de tres empleadas y dos clientes. Luego fueron encerrados en el baño del comercio.
En el golpe de hoy, quienes comandaron la acción fueron tres sujetos, los que irrumpieron esta mañana, a plena luz del día y a cara descubierta, en el local. Es de hacer notar la temeridad de los rufianes, ya que su objetivo se ubica a escasas cuadras de dos arterias importantes como lo son la avenida Aristóbulo del Valle y el bulevar.
Según testigos y víctimas del asalto, uno de los delincuentes tocó timbre para que le abrieran la puerta. Una vez logrado este paso, ingresaron otros dos ladrones armados al local, donde estaban las tres empleadas y dos clientes ocasionales, que habían protagonizado un accidente de tránsito.
Con armas de fuego y blancas, los sujetos le pidieron a los clientes que se arrojaran al piso, mientras le robaban a las empleadas 3.000 pesos en efectivo, una suma importante en cheques y pertenencias personales de las personas que estaban en el lugar.
Luego se dieron a la fuga con rumbo desconocido, y por el momento la policía no tiene una pista firme sobre quiénes cometieron este asalto, que es el segundo en pocos meses. En julio ya habían sufrido un hecho de similares características.
Ramón era uno de los clientes ocasionales que estaba dentro del local y fue víctima del robo. Narró que los cacos ingresaron muy nerviosos y los golpearon con el mango del cuchillo para que se tiraran en el piso.
Además, describió que tras sacarles todos los elementos personales, los encerraron en el pequeño baño que hay en el lugar.