Centrando la atención en el servicio de hacer por los otros y para los otros, el cardenal Jorge Mario Bergoglio ofrece en "El verdadero poder es el servicio" (Editorial Claretiana) una serie de escritos hasta hoy inéditos, agrupados en primer lugar en textos de orden catequísticos, educativos y marianos; luego las homilías de Navidad, Jueves Santo, Pascua y Corpus, y finalmente una serie de escritos dirigidos al diálogo con el mundo de la cultura.
Entre los últimos se destaca un texto dedicado al comunicador, en el que sitúa el núcleo de la cuestión en "el prójimo" y en lo que significa aproximarse a la comunicación desde un punto de vista estéticamente armónico.
"La concepción cristiana de `persona humana' no tiene mucho que ver con la posmoderna entronización del individuo como único sujeto de la vida social. Algunos autores han denominado `individualismo competitivo' a la ideología que, luego de la `caída de las certezas de la modernidad', se ha adueñado de las sociedades occidentales. La vida social y sus instituciones tendrían como única finalidad la consecución de un campo lo más ilimitado posible para la libertad de los individuos". Pero esa libertad, insiste el cardenal Bergoglio, no puede ser un fin en sí misma. "Todo lo que podamos imaginar como parte de una `vida feliz' incluye a mis semejantes. No hay un humanismo realista y verdadero si no incluye la afirmación plena del amor como vínculo entre los seres humanos; en las distintas formas en que ese vínculo se realiza: interpersonales, íntimas, sociales, políticas, intelectuales, etc.". Es necesaria una nueva concepción antropológica, cuya clave sea la conciencia ciudadana, la solidaridad, y el amor, "dignidad trascendente de la persona". La historia adquiere así un sentido y un término: el hombre creado por amor a imagen y semejanza de Dios, culmina en un esfuerzo de plena realización de comunión universal.