Al margen de la crónica
Un director siempre interesante

Actor carismático si los hay, Robert Redford, figura como un auténtico ícono del cine norteamericano de los últimos treinta (y tantos) años. Sin embargo, más allá de las cualidades interpretativas que le permitieron destacarse en filmes como "El golpe", donde integró un dúo inigualable con Paul Newman, o "Africa mía" junto a la siempre talentosa Meryl Streep (entre otros inolvidables títulos) también demostró una notable capacidad para tomar las riendas de una producción cinematográfica y ocupar el sillón de director.

Ya en los albores de la década del ochenta se destacó con "Gente como uno", un vigoroso y emotivo drama familiar, donde demostró gran ductilidad al dirigir a Donald Sutherland y a Timothy Hutton en un precoz y brillante papel.

Años más tarde, puso su talento a disposición de una de las producciones más logradas de los noventa como"Quiz Show". Una perfecta recreación del escándalo que, en los años cincuenta, provocó el conocimiento público de que un famoso concurso televisivo estaba arreglado para adaptarse al gusto de la audiencia. En este caso, Redford dirigió a actores de enorme talento como Ralph Fiennes, John Turturro y Paul Scofield.

La última incursión en la pantalla grande de este actor-director, tras varios años, se llama "Leones por corderos", y encuentra sustento en tres historias relacionadas con las acciones emprendidas por Estados Unidos contra el "terrorismo". Bajo una mirada ácida -que también comparten en Hollywood otros personajes célebres- Redford intenta desplegar sus reparos ante el modelo y enfatizar su posición militante. Teniendo en cuenta los sólidos antecedentes que conforman su filmografía, la llegada de esta película conlleva un gran interés, más aún a la luz del exiguo interés que exhiben en general las actuales carteleras.