El presidente colombiano Alvaro Uribe evitó caldear una polémica con su homólogo venezolano Hugo Chávez, quien lo acusó de "traición", invitándolo a encarar a la guerrilla de las Farc como un enemigo común, luego de excluirlo como mediador para un canje de rehenes.
Cuando se esperaba una escalada verbal tras la dura queja de Chávez por la forma abrupta como Uribe lo sacó del camino, el mandatario llamó a su par venezolano a no "caer en las trampas" de las Farc para fracturar su amistad.
"Es del mayor interés del grupo terrorista de las Farc crear fisuras y antagonismos entre Colombia y Venezuela. No debemos caer en trampas del terrorismo", señaló el sábado en un comunicado.
Uribe reiteró su "disposición de mantener un diálogo constructivo" con Chávez, y emplazó a la guerrilla a entregar los 45 secuestrados, de forma "unilateral", al gobernante venezolano o a su homólogo francés, Nicolas Sarkozy, empeñado en la liberación de la franco-colombiana Ingrid Betancourt.
La respuesta de Uribe fue leve frente al calibre de las palabras de Chávez, quien el sábado, de madrugada, afirmó haber perdido la confianza en el presidente colombiano, con el que había mantenido una gran camaradería en los últimos meses.
"Perdí la confianza y eso sin duda va a afectar las relaciones. Me siento traicionado en mi buena fe, porque Uribe lo menos que ha debido hacer es llamarme, mandarme a alguien", protestó en una entrevista.
Uribe terminó el miércoles la mediación que había autorizado el 31 de agosto, tras conocer que su colega llamó por teléfono al jefe del Ejército colombiano, general Mario Montoya, e hizo preguntas sobre los secuestrados, pese su negativa a que contactara a los mandos castrenses.
Chávez aclaró que esa llamada fue casual y se realizó a instancias de la senadora colombiana Piedad Córdoba, también retirada de la mediación.
Su interés en dialogar con Montoya habría apuntado a convencerlo del despeje militar de dos municipios que reclaman las Farc para negociar el canje por 500 guerrilleros presos, lo que Bogotá rechaza, según medios locales.
Uribe "dejó que buscaran la más pequeña excusa para tumbar la posibilidad real de un acuerdo", se quejó Chávez.
Pero el jefe de Estado fue más lejos en sus acusaciones, al señalar con nombre propio a Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la paz de Uribe, y al ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, a quien sindica de haber apoyado el golpe de Estado que lo sacó temporalmente del poder en 2002.
Sobre Restrepo dijo tener la sospecha de que era un "comisionado para la guerra", y en cuanto a Santos, rechazó comentarios en Washington sobre un supuesto "protagonismo" suyo en el intercambio humanitario.
"Están celosos, la extrema derecha colombiana; ellos produjeron el aborto de un proceso que iba camino al éxito", sostuvo aludiendo al ministro.
AFP