Detienen a más opositores en Rusia

Decenas de opositores fueron detenidos y algunos, golpeados, por las fuerzas antidisturbios en San Petersburgo (norte) antes de una manifestación prohibida contra el presidente ruso, Vladimir Putin, a una semana de las legislativas y un día después de la detención en Moscú del campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov.

Las fuerzas antidisturbios asestaron golpes de porra a un pequeño grupo de militantes de extrema izquierda -nacional-bolcheviques del movimiento del escritor Eduard Limonov-, que después fueron trasladados en colectivos policiales.

El incidente se saldó con la detención de unos 50 manifestantes, entre ellos el jefe de la rama local del partido de oposición Yábloko, Maxim Reznik.

Un responsable de la policía de San Petersburgo, citado por la agencia Itar-Tass, confirmó "varias decenas de detenciones" y agregó que los tribunales decidirán sanciones contra ellos, "multas o detenciones".

Por otro lado, el líder opositor y ex campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov, condenado ayer a cinco días de cárcel por haber participado en una manifestación no autorizada, estaba detenido hoy en la sede la policía de Moscú, anunció su abogada Olga Mijailova.

"Está en el número 38 de la calle Petrovka", la sede de la policía en el centro de Moscú, declaró Mijailova, que se disponía a visitar a su cliente por la tarde.

Los colaboradores de Kasparov en el seno de su coalición, La Otra Rusia, afirmaban hasta ahora no saber dónde se encontraba detenido.

La policía de Moscú dijo "no estar autorizada" para confirmar esta información.

La Marcha de desacuerdo de San Petersburgo debía comenzar a las 9 GMT, luego de otra similar en Moscú, que se planteó por la detención y la condena del campeón de ajedrez Garry Kasparov a cinco días de prisión.

La ex capital imperial y ciudad natal de Putin cuenta con la presencia de la policía desde la mañana. En la perspectiva Nevski se veían policías cada cinco metros y camiones con tropas antidisturbios en las calles vecinas.

Putin visitará mañana San Petersburgo, la segunda ciudad del país, y la policía no quiere correr riesgos con los manifestantes.

"Es una operación militar. Eso significa que hay mucha gente en San Petersburgo que no quiere vivir en la Rusia de Putin", declaró Olga Kurnossova, responsable del Frente Civil Unido en San Petersburgo, una de las organizadoras de la marcha en un encuentro con la prensa.

"El poder tiene miedo de quienes no quieren apoyar el culto a la personalidad de Putin", agregó.