Al margen de la crónica
En esta foto no salís

Cada vez más accidentes de tránsito ocurren en la ciudad de Santa Fe. Entre las causales se conjuga un parque automotor excesivamente superior al estrecho espacio de las calles del microcentro, el descontrol de las grandes avenidas de la zona norte, y la inconducta ciudadana al momento de conducir, ya sea un automóvil, una moto, bicicleta o los propios pies.

El cruce de semáforos en rojo es una las infracciones más frecuentes que cometen los santafesinos. En pos de evitarlas, en diciembre del año pasado la Municipalidad firmó un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (Grupo de Investigación sobre Accidentología Vial -Gisav-) para colocar cámaras fotográficas y radares en semáforos ubicados en esquinas estratégicas. En enero, los técnicos de la UTN colocaron tres equipos de captación de imágenes y un mes después, el 26 de febrero, el gobierno de la ciudad lanzó el Plan de Seguridad y Prevención Vial, siendo una de sus principales acciones la puesta en marcha de esta tecnología para detectar las infracciones y trabajar en la disminución de los accidentes de tránsito, pero sin labrar las multas en esta primera etapa.

Sin embargo, hasta la fecha no se ha puesto en marcha y, a esta altura, hasta los propios actores dudan de que se implemente en los pocos días que le queda a la actual gestión.

Sí, hubo anuncios, postergados y cancelados. En octubre y en noviembre se planificaron conferencias de prensa para anunciar la implementación del sistema pero fueron suspendidas.

La tecnología está disponible. El diagnóstico previo que detectó los puntos más conflictivos de la ciudad para, luego, aplicar medidas correctivas a través de la sanción, también. �Qué falta?: una decisión política firme que acompañe el discurso con acciones concretas.