Una agrupación de trabajadores de la salud autoconvocados rechaza la media sanción otorgada por la Cámara de Diputados de la provincia al proyecto de ley sobre la Caja del Arte de Curar. Sostiene que ese texto fue "oportunamente presentado por el oficialismo de la Caja de la Provincia de Santa Fe y por la mayor parte de las conducciones de los colegios profesionales", pero no cumple las expectativas del sector laboral de la salud.
Los profesionales que manifestaron su oposición al proyecto de ley que fue girado al Senado, dijeron en conferencia de prensa que "lo resuelto en primera instancia no contempla las aspiraciones mínimas de los afiliados".
"Es obvio -sostuvieron- que entre el proyecto aprobado por los diputados y las aspiraciones de los afiliados no hay medias tintas, ni abstención posible". "Llamamos -siguieron- a rechazar esta media sanción, a presionar sobre la Cámara de Senadores, y a incrementar las firmas del pronunciamiento por el proyecto de ley que como Trabajadores de la Salud Autoconvocados presentamos oportunamente".
Un comunicado de prensa de la Agrupación de Autoconvocados, firmado por los doctores Fernando Armas, María del Carmen Mangold, Roberto Ordoñez, María Blando y Silvia Lasagno, describe por qué les preocupa el texto normativo, que aprobaron los diputados provinciales y esperan que no prospere en la Cámara de Senadores.
Según los autoconvocados, la norma con media sanción "no separa el sistema de la jubilación del de obra social, y mantiene sobre los afiliados la obligatoriedad para ambos".
Del mismo modo, los profesionales rechazan que se sostenga "el actual sistema de configuración de aportes, con categorías basadas en la edad biológica o en la antigüedad en la profesión, un criterio contrario a lo que indica el sentido común, es decir, que el aporte sea regulado porcentualmente respecto de los ingresos que percibimos como profesionales".
El despacho aprobado por la Cámara Baja, según los profesionales autoconvocados "avasalla una conquista adquirida, porque eleva a 65 años la edad jubilatoria para los hombres".
Además, dice que agrava la problemática de los morosos, ya que su plan de inserción es anacrónico e inviable. Y da piedra libre al directorio para iniciar acciones judiciales si el afiliado no se reinserta en el sistema.
Por otra parte -continúa- mantiene una situación paupérrima para nuestros jubilados, ya que el prometido de incremento a 1.500 pesos no compensa la inflación real.
"Con la excusa de la suba señalada en los haberes jubilatorios, se permite que el directorio incremente el monto de los aportes, así como también para implementar un sistema de estampillado que descargará sobre los pacientes el déficit financiero de la Caja. Es obvio -sostienen- que entre el proyecto aprobado por los diputados y las aspiraciones de los afiliados no hay medias tintas, ni abstención posible".