La novela latinoamericana puede convertirse en un elemento vertebrador en América Latina y contribuir a llenar el "vacío dramático" entre una riqueza cultural enorme y una pobreza político-económica persistente. Lo dijo el escritor mejicano Carlos Fuentes en la XXI edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL); aseguró que la democracia es el proyecto más exigente en un continente lastrado por la desigualdad.
Advirtió que la aportación que haga la novela actual latinoamericana no será porque se utilice como arma de propaganda, sino porque mantenga vivos la imaginación y el lenguaje común que une a los latinoamericanos. "Y será sin duda su contribución en el siglo y el milenio actuales a una América Latina no postrada sino de pie, en la que decir democracia signifique decir bienestar".
Para el narrador, la novela puede contribuir a comunicar una "cultura mestiza" con "una vida política democrática, sostenida por un creciente bienestar económico para las mayorías".
El anhelo en la región "es quizá colmar el vacío entre nuestra extraordinaria riqueza cultural y nuestra persistente pobreza económica y política", precisó el narrador, Premio Cervantes (1987) y Príncipe de Asturias de las Letras (1994).
Confió en que los latinoamericanos sabrán superar las vastas desigualdades "que hoy destruyen nuestra convivencia y envenenan nuestras acciones". Uno de los mayores retos que se plantean ante la desaparición de las jurisdicciones regionales, nacionales e internacionales es mantener el capital humano.
"Creo que la literatura es parte de este vasto capital de nuestra América Latina, es la maravillosa reserva de un metal que al usarse jamás se gasta: el logro de la inteligencia en la palabra y en la cultura".
Fuentes habló de cómo la literatura ha llenado grandes vacíos en el mundo, y citó a James Joyce, Joseph Conrad y Julio Cortázar entre otros. Señaló que fue la literatura la que le dio "un calabozo a Edmundo Dantés, una recámara en penumbras al narrador de (Marcel) Proust, una isla desierta a Robinson, un féretro a Santa Evita y una tumba a Pedro Páramo".
"Así ha respondido la novela al clamor humano de llenar los múltiples montes de la humanidad. Así responde hoy al clamor de civilizaciones enteras", aseguró.
EFE