La mandataria electa Cristina Fernández de Kirchner designó para secretario de Industria a Fernando Fraguío, presidente de Iveco, del grupo Fiat. Si bien resta el anuncio oficial, el gesto consolida la alianza estratégica del gobierno con el sector automotriz; hace una semana el titular de Peugeot, Luis Ureta Saenz Peña, fue nominado para embajador en Francia.
Fraguío habría dejado ya su cargo en la fábrica de camiones de la terminal italiana; sería secundado por un economista de la UIA, Diego Petrecolla, como subsecretario del área.
Cristina Fernández adelantó que su gobierno intentará generar lo que denominó una "segunda etapa de industrialización" para la que espera reforzar los lazos con los sectores productivos, entre ellos el automotriz que registró un vigoroso crecimiento con récord histórico de producción, ventas y exportaciones.
Con unos 115.000 trabajadores, el sector lidera el crecimiento industrial de los últimos años con una participación del 19,8 por ciento en el PIB industrial y una tributación de impuestos que sumó unos 7.300 millones de pesos en 2006 (2.300 millones de dólares) a las cuentas públicas.
Hace unos 15 días Fraguío habló ante el auditorio de las las Jornadas Industriales de la Unión Industrial Argentina. Allí propuso aumentar 50 por ciento la producción automotriz antes de 2010, para pasar de 520 mil a 750 mil unidades por año.
Las terminales automotrices anunciaron días atrás inversiones por 2.000 millones de dólares para el próximo trienio, suma que se destinará principalmente al desarrollo de nuevos modelos.
Las negociaciones para incorporar a Fraguío estuvieron a cargo del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, pero también participó el futuro ministro de Economía, Martín Lousteau.
Sin embargo según versiones publicadas en Buenos Aires, Oetrecolla era el nombre propuesto por el nominado ministro Lousteau para la secretaría; es un hombre de su confianza que sin embargo quedó relegado al segundo escalón de un área estratégica para el gobierno, en torno de la cual Cristina Fernández quiere organizar una de sus mesas de diálogo.
Por otra parte, se especula que Miguel Peirano, actual ministro de Economía y hombre ligado a la UIA, se quedaría en el gobierno para analizar la gestión de banca o de líneas de crédito para el desarrollo industrial, un objetivo ratificado por el matrimonio presidencial.
El economista de Fiel, Juan Luis Bour, definió como "sectorialista" la elección de Fernando Fraguío, presidente de la automotriz Iveco, como futuro secretario de Industria del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y advirtió sobre la necesidad de definir políticas de largo plazo. Bour manifestó que para la gestión que comenzará el 10 de diciembre "se designa a alguien que está en el sector industrial" y expresó que la elección del ejecutivo automotriz constituye una "designación sectorialista" y advirtió sobre los riesgos de "alguien que piense en el muy corto plazo y se dedique a proteger los intereses del sector en los próximos seis meses, aunque se debería pensar en el largo plazo".
Bour consignó que la industria debe "pensar en un modelo de largo plazo" y puso como ejemplo la política industrial de Brasil. "La industria no es simplemente sostener el tipo de cambio, que es lo que ha sostenido la UIA en los últimos años. Por ello, se requiere algo más y lo que se requiere son políticas claras en materia de precios", manifestó el economista.
Bour expresó que "no se va a invertir en la Argentina si no se tienen claros algunos marcos básicos en materia de precios y en cuestiones energéticas y laborales. En inflación, se debe medir correctamente los precios que se ponen dentro del índice; pero el problema que se tiene va más allá del índice, ya que si se miden mal los precios, va a tener una mala medición de la inflación", explicó el economista de Fiel.
Según señalan hoy varios medios especializados, el ministro de Economía, Martín Lousteau, deberá compartir las decisiones clave para la conformación del Gabinete con la Casa Rosada y con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Como se sabe, a la Secretaría de Industria irá Fernando Fraguío, un elegido por el presidente que ya tenía prevista su desvinculación de la fábrica de camiones Iveco. Otro puesto clave es la Secretaría de Hacienda, que estará a cargo de Juan Carlos Pezoa, actual interventor del Enargas y hombre de confianza del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Lousteau procurará que un hombre de su confianza, Hugo Secondini, ocupe en la Secretaría de Finanzas, desplazando a Sergio Chodos, de buena llegada con la Rosada.
Trascendió además que se habría considerado inconveniente impedirle a Lousteau participación directa en esta área, por donde pasará, entre otras cosas, la renegociación con el Club de París; y también todo lo referido al programa financiero de 2008, cuando será necesario conseguir no menos de 5.000 millones de dólares en los mercados de capitales.
Copal
El titular del Centro Azucarero, Jorge Zorreguieta, es el nuevo titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios. El padre de la princesa Máxima de Holanda, ex secretario de Agricultura de la dictadura, tiene el apoyo de empresas como Arcor y Ledesma; reemplaza a Alberto Alvarez Gaiani, quien viene de criticar los controles de precios. La Copal nuclea a cámaras y empresas de alimentación y bebidas; creada en 1975, integra la UIA y nuclea -entre otros- al Consorcio Exportador de Carnes (ABC), Coca-Cola, la Cámara del Café, industria cervecera, lechera, molinera, industrializadores de sal, fruticultores, fabricantes de gaseosas e industriales del pescado.
El Indec
difundirá el jueves el dato de la inflación minorista de noviembre, que se ubicaría en torno del 0,6 por ciento, acumulando así en lo que va del año un incremento de 7,2 por ciento. En tanto, las proyecciones privadas apuntan a un aumento general de precios para Capital y GBA superior a 1,5 por ciento. En noviembre de 2006, el alza del costo de vida había sido de 0,7 por ciento.
De la redacción de El Litoral/AFP