El infierno está entre nosotros
Acorralados. "Butterfly on a Wheel", Canadá/2006). Dirección: Mike Barker. Con Pierce Brosnan, Maria Bello, Gerard Butler, Claudette Mink, Chis Astoyan y otros. Guión: William Morrisey. Fotografía: Ashley Rowe. Música: Robert Duncan. Presentada por Distribution Company Argentina. Hablada en inglés. Duración: 98 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.

"Acorralados" es una muestra más de lo que se puede hacer apelando a fórmulas archiprobadas en el cine de acción hollywoodense (intriga, ritmo, suspenso, amor, erotismo, violencia), todo en dosis bien equilibradas. Una fórmula a la que se adaptan anécdotas variadas que pueden provenir de cualquier ámbito de la existencia humana.

En este caso, el director Mike Baker (quien dio muestras de sus habilidades con su filme "Un plan perfecto") recurre a una historia sumamente sencilla, solamente que la presenta en su día de clímax, cuando estalla la crisis y el mundo parece venirse abajo y no se sabe por qué.

El "thriller" tiene lugar en la inmensa ciudad de Chicago y tiene como protagonistas a una pareja compuesta por Abby (Maria Bello) y Neil (Gerard Butler), quienes tienen a una pequeña hija. Neil es un exitoso ejecutivo dedicado a la publicidad, un "winner", y ella es un ama de casa abnegada. Gozan de muy buen pasar y en un principio parece que todo es armonía y felicidad en ese hogar.

Sin embargo, cuando la pareja se apresta a vivir un fin de semana especial en el que han decidido darse un respiro y pasarlo cada uno por su lado, mientras la nena queda en casa, acompañada por una niñera, algo terrible e inesperado acontece.

Abby y Neil van en su camioneta ajustando los últimos detalles, él está por partir a un encuentro de negocios y ella saldrá con una amiga a disfrutar un poco sin la presión hogareña... pero de pronto irrumpe Ryan (Pierce Brosnan), un hombre violento y desconocido, quien decide secuestrarlos, mientras asegura tener atrapada y amenazada de muerte a su hijita.

A partir de allí, el relato toma un ritmo frenético que no aflojará hasta el final, en cuyo transcurso se suceden situaciones de violencia de distinto grado y de creciente sofisticación. Todas acciones impulsadas por el secuestrador, quien sólo parece interesado en someter a la pareja a una extrema tensión y tortura psíquica y emocional, sin que se sepa el motivo de tan drástica determinación, aunque todo sugiere una especie de venganza.

Sospecha que se confirmará al final, cuando en breves minutos se devele todo el secreto de la trama, en un desenlace que a pesar de resultar un tanto inverosímil, como toda la película, no carece de eficacia.

Desde el principio hay que estar conscientes de que se trata de un entretenimiento, una excusa para estar atrapados durante alrededor de 90 minutos por una historia tensa con varias vueltas de tuerca y olvidarla luego tan rápidamente como el tiempo que lleve salir de la sala.

Eso no le quita méritos, ya que la fórmula aplicada está desplegada con profesionalismo y el resultado es un producto disfrutable, en el que la actuación de Pierce Brosnan es el plato fuerte de la propuesta.