EFE
"Estamos acá para honrar la memoria de los judíos asesinados durante la dictadura militar, y porque necesitamos pedir perdón por la conducta de muchos de los miembros de la comunidad en la época del proceso", manifestó Grynwald, presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), durante el homenaje realizado en un cementerio de Buenos Aires.
Por su parte, el secretario argentino de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, inauguró una escultura para recordar a las víctimas judías de la última dictadura (1976-1983), ubicada junto a otros monumentos que recuerdan a las personas fallecidas a raíz de los atentados en Buenos Aires a la Embajada de Israel (1992) y a la sede de la AMIA (1994).
"Nadie, o casi nadie, fue víctima elegida por ser judío, como es cierto también que el ser judío significó que sus captores aplicaran mayor ferocidad en las torturas, en su condición de prisioneros y en la decisión de su muerte", indicó Duhalde durante el acto, al que también asistieron organizaciones humanitarias.
La colectividad estima que durante la dictadura desaparecieron entre 1.800 y 2.000 jóvenes argentinos de origen judío, mientras las Abuelas de Plaza de Mayo creen que unos 22 chicos del mismo origen fueron apropiados.
Según datos oficiales, los denominados "años de plomo" causaron en total 18.000 desaparecidos, pero los organismos de derechos humanos elevan esa cifra a 30.000.
"Debe ser un compromiso de todos mantener y profundizar el camino de memoria, verdad y justicia", aseguró Grynwald durante su discurso.
A tono, Duhalde consideró que "la memoria de las víctimas judías de la dictadura se hermana con las víctimas de la Shoá (Holocausto), con las de la Embajada de Israel en Buenos Aires y la AMIA, como expresiones brutales de un antisemitismo que obliga a todos los argentinos a la lucha por evidenciarlo y erradicarlo". El atentado terrorista a la AMIA causó 85 muertos, mientras que el ataque a la Embajada dejó como saldo 29 fallecidos.
El canciller Jorge Taiana entregó este mediodía el "Premio Internacional de Derechos Humanos Emilio F. Mignone" a la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional de Bolivia (Asofamd). La distinción fue recibida por la titular de la institución, Delia Cortéz Flores.
Taiana resaltó que este premio "es muy significativo porque se reconoce a la figura de Mignone, quien tuvo la importancia de difundir internacionalmente los derechos humanos". Además, se manifiesta la "importancia que la Argentina asigna a la política de derechos humanos, en este caso, en el área de la política exterior", añadió el canciller.
El premio entregado hoy "tiene como fin el reconocimiento del gobierno argentino a instituciones o personas de cualquier condición y lugar del mundo, extranjeras, residentes en otros países, que se destaquen en la promoción y protección de los Derechos Humanos", subrayó Taiana.