Fundación Renacer de nuestra ciudad y sus pares paranaenses Ave Fénix y Luz de Vida son las tres ONGs que trabajan en prevención y asistencia de las adicciones en la región. Al estar inscriptas en el registro de instituciones prestadoras de la Secretaría de Prevención de Adicciones de la Nación (Sedronar), recientemente recibieron la visita de una funcionaria encargada de hacer una auditoría del servicio que prestan.
La Dra. María Eugenia Bruzón, integrante del área del Programa de Clínica Médica e Infectología de Sedronar, explicó a El Litoral que "una de las acciones del programa es el seguimiento de los pacientes. Por este motivo, auditamos a todas las instituciones que son prestadoras de la Secretaría; en el interior nos manejamos con un lapso de dos meses y en Capital Federal o Gran Buenos Aires con una frecuencia de 30 ó 40 días".
En tanto, comentó que "en el seguimiento vemos el tratamiento que se le da al paciente, la parte clínica y determinamos si se cumple la normativa de un chequeo que se les hace para ver su laboratorio de ingreso y egreso, para tener en claro cuál es su estado clínico en general".
Respecto de la evaluación, concluyó que "en general, hay muy buena voluntad de las instituciones prestadoras: Fundación Renacer de Santa Fe, pero que tiene su Comunidad Terapéutica en Santo Tomé, y en Paraná, a Ave Fénix y Luz de Vida. No obstante, cabe aclarar que el criterio de seguimiento de auditoría no es punitivo sino correctivo, de manera que se puede advertir entre la ONG y el Estado la forma en que se puede satisfacer la calidad de atención".
Por otra parte, Bruzón mencionó que también llegó hasta nuestra región para ofrecer una capacitación en prevención de enfermedades asociadas al consumo (como hepatitis, HIV y otras patologías).
Al respecto, informó que "entendemos que hay prácticas de riesgo en el paciente que se inyecta. Pero más allá de la forma directa de poder transmitir estas enfermedades, el estado de euforia y otras circunstancias del consumo hacen que aumente ese riesgo a contagiarse, más allá de la sobredosis o de los efectos de la sustancia en sí misma".
La funcionario opinó que "las capacitaciones también fueron buenas porque vimos mucho compromiso del staff de las instituciones y de las personas en tratamiento subsidiadas por la Secretaría. En realidad, la capacitación estaba destinada a éstos últimos, pero era decisión de las ONGs a quiénes más querían agregar. Pudieron despejar mitos sobre estas enfermedades, informarse acerca de las hepatitis y otras cuestiones de salud, a partir de que pueden dejar el consumo".
Al respecto, advirtió que "es fundamental que puedan pensar en su cuerpo, en la salud como fenómeno integral, y darse cuenta de que cuidar el cuerpo no es sólo dejar de consumir sino usar un preservativo, para no infectarse con ninguna otra enfermedad o tener medidas mínimas para tener salud".
Por último, recordó que estos organismos están inscriptos en el registro de instituciones de Sedronar y tienen normativas específicas y relaciones contractuales que deben cumplir.
También aclaró que -como ocurre en todo el interior del país- son las instituciones prestadoras las que hacen la admisión del paciente y luego piden una beca o subsidio al Sedronar, adjuntando el informe correspondiente. Pero aseguró que en Capital Federal o Gran Buenos Aires, la modalidad es diferente: el paciente va a la Secretaría a un área de admisión y es derivada por médicos o psicólogos, previa entrevista, a las instituciones que consideran que tiene el perfil para ese paciente.
De la redacción de El Litoral