Contrapunto
Jorge Asís: "El triunfo de Cristina fue indiscutible"
Sus desplantes verbales, su sentido del humor, lo han hecho célebre. En el sentido más literario de la palabra podía decirse que es un pícaro de la política, algo así como un Abdul Zalim, desfachatado, simpático, improvisador, con más chispa que escrúpulos, con más ingenio que capacidad analítica. %s
-Ha transcurrido el tiempo necesario como para hacer un balance de las elecciones.-En su momento publiqué en mi portal una nota titulada "Retaguardias rotas", una manera de decir metafóricamente que nos vencieron ampliamente. El triunfo fue indiscutible. Se le podrá encontrar imperfecciones, irregularidades, pero el triunfo existió.
-¿No era previsible este triunfo?-Es probable que lo fuera. Sesenta días antes ya estaba planteada la innecesariedad de la campaña electoral, porque todos decían que Cristina ganaba en la primera vuelta, lo cual prueba la existencia de una suerte de oligarquía encuestológica. Los consultores lanzan el resultado dos meses antes y hasta el comportamiento mediático se adapta al enunciado de los consultores.
-El oficialismo se puede defender diciendo que ellos no tienen la culpa de que la gente los vote.-Mi comportamiento como comunicador ha sido claro: se le dará a la señora tres meses de gracia para que ajuste así la renovación de la permanencia, así se trate de una reelección conyugal; si uno es un democrático debe tener esa tolerancia y no criticarlo como si ya estuvieran en el segundo año de gobierno.
-¿Qué pasa con los opositores?-Su situación es complicada. Lavagna toma su tercer puesto, casi como una humillación. La señora Carrió queda visiblemente parada en el rol que más le entusiasma, el de fiscal. Macri tiene intención de suceder a los Kirchner, no de confrontarlos.
-¿Y Scioli?-Y Scioli... tiene que gobernar la provincia de Buenos Aires, un territorio plagado de posibles travesuras. Los tres políticos que hoy quedan mejor parados en la Argentina son: Scioli en Buenos Aires, Macri en Capital y Binner en Santa Fe.
-¿Qué opina de Binner?-Me parece que es un político avezado, no es ningún tonto. Es un político que está posicionado en una ala que podría ser de centro izquierda y cuya alianza con la señora Carrió no debería tomarse en serio. Tampoco la apoyó con mucho entusiasmo. Binner, Macri y Scioli de aquí en más tienen que gobernar. Macri deberá sobrellevar la movilización de algunos vendedores ambulantes o alguna protesta de travestis. Scioli se convirtió en el principal sostén de quienes lo detestan, emerge como la figura contracultural a la construcción de los Kirchner.
-¿Qué futuro le ve a la alianza entre Scioli y los Kirchner?
-Hoy es una alianza imbatible. Se podrán alentar algunos resquemores, pero esto es lo mismo que esa solterona chismosa que está en la iglesia y mira a un matrimonio recién casado y profetiza con envidia que ya se van a llevar mal. Hoy Scioli va a tratar de hacer la mejor buena letra con Kirchner. Y creo que los Kirchner razonablemente le van a marcar el territorio.
-¿Scioli tiene personalidad política?-Nadie llega a ese lugar sin cierta personalidad política. Yo lo caracterizo como el representante de la agrupación "Aire y sol", puro optimismo; lo suyo es la ideología del vitalismo. Su estilo es la no confrontación. En eso es el antikirchner. Kirchner emerge en el ocaso de una política consensual y él crece a partir de la existencia del conflicto. Kirchner es inexplicable sin la noción misma del conflicto. Scioli es lo opuesto, es un macanudista, un conciliador natural.
-Si Cristina no hubiera ganado en la primera vuelta, ¿usted a quién habría votado en la segunda?-Para mí es un alivio que haya ganado en la primera vuelta. Si hubiera habido una segunda y tendría que haberme pronunciado entre Cristina y Carrió, obviamente que hubiese optado por Cristina, por el simple hecho de que ella tiene el agregado del peronismo.
-¿Y la señora Carrió?-Por más esfuerzos que haga para presentarse como razonable no alcanza a ofrecer una garantía de gobernabilidad. Lo raro en estas elecciones es que los candidatos serios: Lavagna, López Murphy y el propio Sobisch no fueron escuchados. La gente prefirió a los candidatos de la desmesura: Cristina y Carrió.
-¿Por qué es desmesurada Cristina?-¿Qué más desmesura que la reelección conyugal? Un hombre que arbitrariamente decide que el candidato de la sucesión sea su esposa.
-Ellos dicen que Cristina fue siempre una militante...-Todo lo que quiera, pero en ningún país del mundo sucedió esto.
-¿Qué puede decirme de la candidatura de los Rodríguez Saá?
-La pareja de los que yo llamo los Barrios Schelotto tuvieron una irrupción virulenta. Su violencia verbal le ocasionó un gran perjuicio a Lavagna. Los votos peronistas que Lavagna guardaba en la heladera se los llevó Rodríguez Saá.
-¿Usted por qué fue con Sobisch?-Todos me hacen esa pregunta y me extraña que me la hagan. Sobisch es un hombre del federalismo, es neoperonista; para mí fue mucho más estimulante intentar con Sobisch que intentar con el tren fantasma, con ese menemismo tardío que impulsaban los Rodríguez Saá.
-¿Y Lavagna?-Representó un duhaldismo alfonsinizado. Lavagna es un hombre con una visión desproporcionada de sus méritos, pero los Rodríguez Saá le robaron los votos. Del mismo modo que Carrió le robó los votos a López Murphy. La prueba de ese robo se ve en la foto de Carrió con esos intelectuales de gran repercusión popular como son Kovadloof y Sebreli, quienes en las elecciones pasadas se habían fotografiado con López Murphy.
-¿Qué evaluación hace del uno por ciento que sacó Sobisch?-Que nos mataron.
-¿No era previsible?-Sobisch no pudo perforar el acoso de la ultraizquierda que lo llevó hacia posiciones de derecha más extremas que las que él estaba en condiciones de asumir. Cincuenta días antes de las elecciones hubo un fallo de la Corte a favor de su principal adversario político, el director del diario Río Negro. Después estuvo lo de Fuentealba. Hasta la derecha lo dejó solo. Después le hicieron un paro general y se hizo con el pleno consentimiento del gobierno nacional. O sea que al hombre lo liquidaron antes de despegar.
-¿No le parece que el uno por ciento de los votos era previsible?-Todo puede ser previsible con el diario del lunes. Lo cierto es que él no pudo perforar el acoso de la izquierda irracional y el ninguneo de los sectores racionales. Sobisch decía ser de derecha, pero La Nación apoyaba a Carrió, Ámbito Financiero se fascinaba con los Barrios Schelotto, y los empresarios insultaban los domingos a los Kirchner, pero durante la semana les besaban y les besan los zapatos.
Rogelio Alaniz