Buenos Aires, (Télam).- Un hombre murió y otros dos quedaron detenidos, uno de ellos herido de gravedad, al tirotearse con policías cuando huían tras asaltar a una familia en su casa del barrio porteño de Mataderos, informaron fuentes policiales.
Según el dueño de la casa asaltada, los delincuentes pretendían llevarse de rehén a uno de sus hijos, pero logró convencerlos para que no lo hicieran.
Los hechos sucedieron pasadas las 23.00 de anoche cuando tres delincuentes armados interceptaron el paso al conductor de un Ford Fiesta, cuando ingresaba al garaje de la casa de la calle Oliden al 1200.
A punta de pistola, los delincuentes amenazaron de muerte al hombre, llamado Horacio, y a su esposa Norma, a quienes les exigieron la entrega de dinero y otros valores.
Además, los hicieron ingresar a la casa, en la que se encontraba el hijo de la pareja, en busca de electrodomésticos y alhajas con las cuales pretendían escapar.
La acción de los ladrones, uno de 23 y dos de 15 y 16 años, fue observada por un vecino que de inmediato avisó a un patrullero de la seccional 42 que patrullaba la zona.
Los policías se apostaron frente a la casa y esperaron la salida de los asaltantes, que en esos momentos cargaban objetos de valor en el auto del dueño de la casa.
La policía comenzó a perseguir a los ladrones, quienes en una arriesgada maniobra se desplazaron con el auto en reversa por la calle Oliden, hasta la avenida Juan Bautista Alberdi, donde cubrieron su huida a los tiros.
La persecución siguió varias cuadras hasta el cruce de Alberdi y Gervasio Artigas, lugar donde el auto de los ladrones chocó contra un poste.
Los delincuentes bajaron del rodado y prosiguieron con el tiroteo hasta que dos de los ellos cayeron heridos por varios impactos de bala.
El restante delincuente optó por arrojar el arma y se entregó a la policía.
Según informó la policía, uno de los asaltantes murió cuando era llevado al hospital, en tanto que el otro ingresó con heridas de gravedad al hospital Santojanni.
Un alto jefe policial dijo a Télam que ni los policías ni los miembros de la familia damnificada sufrieron heridas y se logró recuperar el total de lo robado.
Tras reponerse del susto vivido, Horacio dijo esta mañana a los medios de prensa: "Querían llevarse de rehén a mi hijo, pero logré cambiarme por él. Al abrir la puerta se oye la voz de la policía. Entonces salieron tirando".
"Agarraron del cuello a Norma y nos metieron en la casa, en la que también estaba mi hijo", relató el hombre.
Durante los arrestos la policía se incautó de tres pistolas calibre 9 milímetros y de un revólver calibre 32, presuntamente usadas por los delincuentes.
El caso está en manos de la jueza de Menores Julia Marano Sanchiz.