Buenos Aires, (Télam).- El defensor del ex gerenciador del boliche Cromagnon Omar Chabán adelantó que el empresario va a fijar domicilio en la localidad bonaerense de San Miguel del Monte donde residirá desde la semana próxima cuando recupere su libertad y hasta la iniciación del juicio oral.
El abogado Pedro D'Attoli informó a Télam que mañana realizará en los tribunales porteños los trámites de rigor para formalizar el nuevo domicilio legal de Chabán, y también se notificará de las restricciones que tendrá su defendido para gozar de su excarcelación.
"La idea es fijar domicilio en una casaquinta de una zona rural de San Miguel Monte", dijo esta tarde a Télam el defensor de Chabán, luego de que desechara la posibilidad de que el empresario vuelva a residir en la casa de su madre en el Delta de Tigre, tal como ocurrió en 2005 cuando fue excarcelado por primera vez. El abogado indicó que mañana "a media mañana" se presentará ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 24 porteño, ubicado en el edificio judicial de Paraguay 1536, para realizar los trámites correspondientes y espera que este nuevo domicilio sea aceptado.
D'Attoli había asegurado ayer que Chabán recuperará la libertad el viernes 7 de diciembre próximo y que mientras esperará el inicio del juicio, no va a fugarse.
"No tiene ningún interés en fugarse, no lo tuvo nunca y va a esperar defenderse en el juicio oral de una tragedia en que hubo muchas responsabilidades, pero de ninguna manera hubo una intención dolosa de cometerla", afirmó el abogado.
D'Attoli dijo que no cree que los familiares de las víctimas del incendio busquen alguna represalia contra el ex administrador del boliche del barrio porteño de Once.
"No pienso en la venganza sino en el profundo dolor que tienen los padres y espero que todos se lleve civilizadamente y que la Justicia tenga la última palabra", remarcó.
Sobre la responsabilidad de Chabán en el incendio, el defensor dijo que el empresario "estaba dentro de la tragedia y podía haber sufrido la muerte; su hermano debió ser internado, su sobrino tiene cianuro alojado en el corazón y muchos amigos fallecieron".
Sin embargo, aclaró que Chabán "va a tener que a hacerse cargo de lo que tenga que pagar" en la Justicia y pidió que "encuentren a los que se encuentran en la impunidad", en alusión a los jóvenes que arrojaron las candelas que dieron origen al incendio.
Chabán está detenido acusado del delito de "estrago doloso y cohecho activo" por la tragedia ocurrida en el boliche Cromagnon el 30 de diciembre del 2004, en momentos en que se desarrollaba un recital del grupo de rock Callejeros.
A raíz del incendio registrado en una media sombra que recubría el techo del boliche, 194 personas murieron asfixiadas por un gas tóxico y otros varios centenares resultaron heridas.
El gerenciador de Cromagnon fue detenido al día siguiente y quedó alojado en una celda individual, aislado del resto de los presos, en el penal de Marcos Paz.
Allí permaneció hasta el 14 de junio de 2005, cuando fue excarcelado por la Cámara del Crimen, decisión que provocó el repudio de los familiares de las víctimas de la tragedia, quienes realizaron numerosas protestas y obligaron a que Chabán se fuera a vivir a una casa de una isla del Tigre.
Sin embargo, ante un recurso de apelación volvió a prisión por orden de la Cámara de Casación, que entendió que tenía que seguir preso por la gravedad de los delitos por los que está procesado.
En tanto, hace 13 días el TOC 24, que realizará el año próximo el juicio por el caso, decidió que Chabán debía continuar preso seis meses más por temor a que se fugue.
Pero la Cámara de Casación Penal ordenó anteayer que recupere su libertad el viernes próximo debido a que hace más de dos años que está preso sin sentencia firme y todavía no hay fijada una fecha para el inicio del juicio oral en su contra.
Por los mismos delitos que Chabán, aunque permanecen en libertad, están imputados Raúl Villarreal, considerado "mano derecha" de Chabán, y los siete integrantes del grupo Callejeros y su manager, Diego Argañaraz.
En cuanto a los responsables políticos, los procesados -todos ellos ex funcionarios del gobierno porteño- son el ex secretario de Seguridad Juan Carlos López; la ex subsecretaria de Control Comunal Fabiana Fizsbin; su segunda, Ana María Fernández; y el ex director general de Fiscalización y Control, Gustavo Torres.
Por otra parte, hay dos policías que son sometidos a juicio acusados de "cohecho pasivo" (cobrar coimas) por dejar funcionar el boliche sin habilitación e "incumplimiento de los deberes de funcionario público".