Lorena Arroyo (EFE)
El fotógrafo, ciclista y ambientalista brasileño José Geraldo de Souza Castro, "Zé do Pedal", se embarcó ayer lunes en esta travesía inédita, que prevé culminar el 22 de marzo en el Río de la Plata, en Buenos Aires.
Arropado por un grupo de niños con deficiencias físicas de la Asociación de Padres y Amigos de los Excepcionales (Apae) y por los miembros del Club Ciclista de Leones, al que el fotógrafo pertenece, "Zé do Pedal" dejó claras sus reivindicaciones antes de su salida, al colocar en el barco un cartel que defiende la aplicación del Protocolo de Kioto.
"La gente está agrediendo al medio ambiente de forma irresponsable, sin medir las consecuencias. En los últimos 70 años la población del planeta se triplicó y la demanda de agua aumentó seis veces. Si mantenemos los patrones actuales, en 2025, cuatro mil millones de seres humanos no tendrán acceso a agua", alertó.
El ambientalista aseguró que los ríos en Brasil son usados como un "basurero", lo que -dijo- pudo comprobar en un viaje que hizo, también en un barco a pedales, por el río San Francisco, en 2003.
"Lamentablemente, la gente no es consciente de que tirando basura en los ríos está contribuyendo a las continuas crecidas que siempre terminan en tragedias, que dejan personas sin hogar y muertos", dijo el ambientalista.
En esta peculiar travesía de 3.200 kilómetros, "Zé do Pedal" pasará por "los ríos más contaminados de Brasil": el Piracicaba, el Tieté, el Paraná y ya en suelo argentino, los ríos Luján y de La Plata.
Poco después de su salida, el ambientalista declaró sentirse "muy animado" para completar la hazaña y denunció las primeras muestras de "alta contaminación" del río Piracicaba, en cuyas aguas encontró, a pocos metros de la salida, un sofá tirado.
El barco, bautizado como Pet Bateau por el propio "Zé do Pedal", está construido con 240 botellas de plástico de dos litros donadas por una empresa dedicada al reciclaje de papeles, metales y plásticos, pesa aproximadamente 80 kilos y tiene un coste estimado de mil reales (unos 530 dólares).
El sistema de propulsión es similar al que usaban los antiguos barcos a vapor que bajaban el río Mississippi, pero alimentado esta vez por unas cadenas y un par de pedales.
La inauguración del Pet Bateau fue el 30 de octubre, cuando el aventurero cruzó la Bahía de Guanabara en Río de Janeiro, que a juicio del ciclista es "la más contaminada" del país.
"Voy llamar la atención de toda la población sobre la importancia de preservar los ríos. Cada uno de nosotros tenemos nuestra parte de culpa en la degradación del medio ambiente y toca a cada cual hacer su parte para la recuperación del planeta", destacó.
El ambientalista regresó así a las aguas dos años después de haber interrumpido su proyecto "De la libertad al Cristo", un viaje que comenzó en marzo de 2004 a los pies de la estatua de la Libertad, en Nueva York, y terminó en la Península de Yucatán, en México, cuando su barco a pedal se vio afectado por el huracán Rita, tras recorrer diez mil kilómetros en 18 meses de viaje.
"Zé do Pedal" empezó sus aventuras en 1981, cuando con su inseparable bicicleta puso rumbo desde Brasil al mundial de fútbol en España.
En enero de ese año pedaleó alrededor del planeta, pasó por 54 países y después de cuatro años llegó a México, en 1986, para asistir nuevamente a un mundial de fútbol.