De la redacción de El Litoral
El Senado santafesino, donde el justicialismo conserva la mayoría, tendrá nuevamente a Norberto Betique como presidente provisional.
La designación se concretó esta mañana en la llamada reunión preparatoria, donde se tomó el juramento de práctica a los representantes de los 19 departamentos electos el 2 de setiembre.
Betique será quien sustituya a la vicegobernadora Griselda Tessio cuando la ex fiscal federal deba reemplazar al gobernador Hermes Binner al frente del Poder Ejecutivo provincial.
El senador por Iriondo juró esta mañana su quinto período legislativo consecutivo. Ha ganado la senaduría de su departamento desde 1987, y hoy por cuarta vez fue designado como el número dos del Cuerpo.
Como vicepresidente primero fue designado el senador por San Justo, Rodrigo Borla, un radical frentista que fue intendente de esa ciudad; y como vicepresidente segundo, Alberto Crosetti, un justicialista que ha renovado su mandato por Belgrano.
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Además, el peronismo decidió designar a los dos secretarios de la Presidencia, y al término de una extensa reunión -la última de varias por el mismo tema- los senadores electos acordaron que el hasta hoy representante por San Justo, el contador Ricardo Olivera sea el encargado de los asuntos administrativos de la Cámara. Por otra parte, el secretario legislativo será Diego Giuliano, que ocupaba la misma función en Diputados, a donde el peronismo pierde la mayoría.
Tiene un antecedente la determinación del ahora opositor PJ de ocupar los cargos de la Cámara alta, que le otorga el contar la mayoría. También en 1983 la oposición dominaba el recinto del Senado y por entonces los radicales nombraron a ambos secretarios de la Presidencia.
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa tomó el juramento a los nuevos legisladores y los que renovaron por un otro período sus mandatos. Por el justicialismo lo hicieron Alberto Crossetti (Belgrano); Ricardo Spinozzi (General López); Alcides Calvo (Castellanos); Norberto Betique (Iriondo); Juan Carlos Mercier (La Capital); José Baucero (San Javier); Hugo Puchetta (Vera); y Danilo Capitani (San Jerónimo); Hugo Terré (9 de Julio); Eduardo Rosconi (Caseros); Cristina Berra (San Martín); Ricardo Kaufmann (Garay); y Rubén Pirola (Las Colonias).
En tanto por el Frente Progresista Cívico y Social juraron Rodrigo Borla (San Justo); Federico Pezz (General Obligado); Juan Carlos Zabalza (Rosario); Eduardo Galaretto (San Lorenzo); y Héctor Aquino (Constitución). Por San Cristóbal repite su mandato el senador Felipe Michlig.
Como se sabe, el justicialismo tendrá el número necesario para contar con todos los resortes legislativos que establece el reglamento.
Con sus 13 senadores será la oposición quien permita o niegue el quórum, podrá sancionar proyectos sobretablas (presentados en la misma sesión), contará con los dos tercios y ocupará la presidencia de las comisiones más relevantes.
Los senadores electos por el Frente Progresista en cambio son sólo 5 y se descuenta que será Juan Carlos Zabalza, quien defina como jefe de bloque las estrategias para negociar con la mayoría.
Como bloque unipersonal completa las 19 bancas el representante por San Cristóbal, Felipe Michlig, electo por la UCR.
En el bloque del justicialismo hasta anoche se discutieron los cargos: según se coincide en señalar será Ricardo Spinozzi, el jefe del bloque de la oposición, un lugar doblemente apetecible por la exposición pública que genera ser el vocero de la oposición que tendrá en el Senado a su principal refugio.
Primera reunión
Al cierre de esta edición, todos los senadores, luego del acto en el que juraron por su nueva responsabilidad, fueron invitados por María Eugenia Bielsa a reunirse en la presidencia con la vicegobernadora electa Griselda Tessio, en lo que será la primera oportunidad en la que la ex fiscal federal se encuentre frente a los 19 representantes.
Senador mudo
Jorge Malugani, a quien ningún cronista parlamentario recuerda haber escuchado en las sesiones del Senado, faltó a la última reunión, en la que se entregaron diplomas. El ahora ex senador por Constitución optó durante los cuatro años de su mandato por guardar silencio en cada uno de los debates. Tampoco nunca consideró necesario hablar en el momento de los homenajes, ni para fundamentar su voto o los proyectos de ley que presentó.
Abrazos, besos y palabras cálidas de despedida, pero también algunas reflexiones políticas sobre el próximo rol opositor del justicialismo, dominaron la reunión en la que los senadores recibieron un diploma que recuerda sus gestiones.
La vicegobernadora María Eugenia Bielsa trazó un discurso al que ella consideró "una licencia" en la que se permitió "mostrarse con el corazón".
Habló de la oportunidad con que contaron quienes estuvieron en la Cámara de servir a la sociedad, más allá de la "debilidad que es tan humana" de querer ocupar cargos como éste.
La concejala electa en Rosario habló del imperativo de "sanar las injusticias", a lo que consideró "una oportunidad o una bendición, como lo querramos llamar".
Subrayó el valor de la bicameralidad y elogió "el compromiso que vi de cada uno de ustedes para con sus representados". Bielsa sostuvo que la Cámara contribuyó con la calidad institucional y recordó que las sesiones se cumplieron en un 90%. Felicitó a los senadores salientes por el peronismo por mantener la unidad al tratar el nuevo sistema electoral, cuando "los agoreros presagiaban diferencias irreconciliables y pudimos convivir".
Destacó que la semana pasada este Senado "votó la nueva ley de Ministerios, que ahora confiere gobernabilidad a otro gobierno, que no es el nuestro".
Finalmente, recordó que "cuando asumí, la pregunta obligada era qué se siente ser la primera mujer en conducir las sesiones. Y la pregunta subyacente era en realidad �podrá una mujer conducir el Senado?".
Luego señaló: "Que la próxima vice no deba responder la pregunta es un logro de género", concepto en el que recordó a las esposas de los desocupados, a las madres que lucharon por encontrar a sus hijos y a todas las mujeres en general, sobre todo "a las valientes, a las decididas, a las tenaces".
Muy breve, Raúl Gramajo, que deja el cuerpo habiéndose convertido antes en funcionario del Poder Judicial, expresó la necesidad de "luchar por el Senado", en una apelación directa a sus pares de bloque. Mencionó especialmente a los gobernadores Carlos Reutemann y Jorge Obeid por ayudar al desarrollo de un departamento (9 de Julio) al que se le reconocieron sus necesidades, pese a tener pocos votos.
A los justicialistas les dijo: "Sigan las reglas del Martín Fierro. Sigan unidos o los devoran los de afuera. Luchen por la provincia, luchen por el Senado y así vamos a poder seguir con el desarrollo de nuestros departamentos".