Anticipos de un futuro funcionario
Compromiso de la provincia ante el foro Universidad y Empresa
Proponen a Santa Fe como polo de conocimiento e innovación, con fuerte compromiso de inclusión social. La experiencia de la UNL en el desarrollo de nuevas empresas, a partir de la investigación.

De la redacción de El Litoral

El futuro secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia, ingeniero David Asteggiano, calificó como un "desafío" a la "transformación de la visión social sobre la innovación, la ciencia y la tecnología", y propuso a Santa Fe como un "polo de conocimiento e innovación".

Habló de "crear un espacio de participación" entre los actores del sistema científico, el gobierno, las empresas y la sociedad, para potenciar capacidades y procurar desarrollo. Lo hizo en el marco del segundo foro Universidad y Empresa, que se desarrolló en el salón del Consejo Superior de la casa de estudios.

Tras las palabras formales de apertura a cargo del rector Mario Barletta, Asteggiano abogó por "una construcción diferente que sirva de modelo de integración de la sociedad" en otras regiones del país.

Apuntó a una "política de Estado" a fin de "pensar a Santa Fe en la sociedad del conocimiento que hoy transitamos". Y puso especial énfasis en el establecimiento de una "agenda para el desarrollo con inclusión social".

"No hay posibilidad de desarrollo sin innovación en ciencia y tecnología, sin generación de conocimiento", dijo el ex decano de la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de Rosario y futuro funcionario del gabinete de Binner.

Pero aclaró que el desafío no es un "problema individual" de la universidad, la empresa o el gobierno, "sino de la sociedad en su conjunto", por lo que propuso "convocar a los actores" de todos los estamentos, desarrollar una "visión territorial" para establecer "regiones innovadoras" y generar asociativismo entre la sociedad civil, las empresas y la universidad.

Vinculación tecnológica

Por su parte, el secretario de Vinculación Tecnológica y Desarrollo Productivo de la UNL, Eduardo Matozo, calificó como una "cuestión fundamental" la "vinculación con el medio y el compromiso con el desarrollo regional".

Recordó que el tema es uno de los 6 ejes del plan de desarrollo institucional 2000/2010 de la UNL y dijo que ésa es una "clave del éxito" porque la "política de Estado universitaria" permitió facturar en 2007 -por servicios tecnológicos a empresas y al Estado- unos 4 millones de dólares, lo que supone el 10 % del presupuesto que el tesoro nacional le aporta a la casa de estudios.

Reseñó que en 2006 hubo 1.700 estudiantes en empresas (pasantías o becas) lo que implica que el 60 % de quienes están cerca de recibirse obtienen práctica laboral.

"Esto es importante en la formación profesional y para detectar los problemas de las empresas", lo que permite "retroalimentar el sistema científico y tecnológico" para orientarlo a necesidades productivas concretas o diseñar nuevas oportunidades de desarrollo.

Matozo hizo votos para que la nueva ley de pasantías que analiza el Congreso nacional "no ponga restricciones" a este círculo virtuoso, aún cuando admitió que la actual normativa ha promovido abusos y precarización laboral. Aclaró que la UNL no admite pasantías de más de 2 años, aún cuando la ley vigente admite hasta 4.

Recordó que la universidad es titular o cotitular de 8 patentes en 13 países, en la mayoría de los casos como socio de empresas privadas, y apuntó que como unidad de vinculación tecnológica ha recibido proyectos por 5,7 millones de pesos, con pedidos de financiamiento de 3,1 millones de pesos.

Tres buenas experiencias

El doctor Rafael Althaus expuso la experiencia del spin offuniversitario o la creación de empresa sobre la base del desarrollo tecnológico de la universidad, en este caso ResScreen SRL.

Althaus reseñó que en el mundo de las ciencias agropecuarias hay tres ejes fundamentales: inocuidad de los productos, contaminación y bienestar animal. La empresa ha investigado, desarrollado y validado métodos rápidos para la detección de residuos en productos agropecuarios y ofrece un kit para analizar la presencia de residuos antibióticos en la leche, en tanto proyecta medios de análisis para microtoxinas en cereales, glifosato en soja o fosforados en cítricos y hortalizas.

El doctor Carlos Querini, investigador de Incape FIQ (UNL) y Conicet, especialista en tecnologías para obtención de biocombustibles, expuso a su turno sobre los problemas de contacto entre universidad y empresa, la necesidad de articular la comunicación, el rol de la difusión del sistema científico y las políticas de formación de recursos humanos.

Querini señaló en tal sentido la relevancia de las políticas de becas y pasantías, porque muchas veces son los propios estudiantes los que detectan la necesidad empresaria y hacen el puente con oferta del sistema científico.

A manera de ejemplo destacó el caso de Fimaco de Esperanza, que junto a Sit Ingeniería avanzó en el diseño para la producción de biocombustible; la asistencia que la empresa no buscó fue la oportunidad que detectó un estudiante; la asistencia procuró control de calidad, diseño conceptual de equipos y desarrollo de procesos a una planta que terminó exportada, llave en mano, al Paraguay, con estándares de producción y producto de nivel europeo.

Hoy, la firma asiste a otras 50 empresas en la argentina con control de calidad, procura la formación de personal técnico, desarrolla procesos y asesora a pequeños productores.

Por último Martín Pfeiffer, gerente industrial de Milkaut, calificó el aporte científico como "muy importante con relación a los cambios" que el sector experimentó desde fines de los 80, cuando sólo producía leche en polvo, queso y suero, algunos yogures y leche pasteurizada.

El directivo de la firma láctea explicitó que la universidad aportó con la puesta a punto de procesos de elaboración de productos para exportación, para alcanzar los estándares internacionales requeridos, incorporar ingredientes y diversificar la producción.

A pesar de los retrasos de la crisis de 2001, Milkaut logró concretar la única planta de lactosa en América Latina y trabaja además con probióticos, prebióticos y antioxidantes para añadir a productos específicos con demanda determinada de acuerdo con necesidades de la población. "La innovación es mantener viva a la empresa", concluyó Pfeiffer, citando conceptos del fallecido especialista Peter Drucker.

Romper el mito.

"Siempre se dijo que el emprendedor `nace', pero hay que romper ese mito e ir hacia una nueva lógica. Antes, el que se recibía salía de la universidad a buscar trabajo; ahora hay que salir a generarlo", dijo Asteggiano, quien destacó el rol de parques tecnológicos e incubadoras. El futuro funcionario se comprometió con un "fuerte desarrollo en la promoción de emprendedores".

Ejes de gestión

La posibilidad de crear una agencia Santa Fe para el desarrollo, la ciencia y la tecnología, fue un anticipo de Asteggiano al definir los ejes de la gestión propuesta. Puso especial énfasis en procurar financiamiento para proyectos -y políticas a tal fin-; promover la apropiación social de la innovación, la ciencia y la tecnología; establecer la cooperación nacional e internacional y abordar un conocimiento regional en ICyT, con un observatoria de tendencias y demandas.