Acto en la Casa Rosada
Crearon el Banco del Sur los presidentes de siete países
El último acto formal de Kirchner como presidente, en la Rosada, con mandatarios de toda la región y con su esposa y sucesora. Foto: DyN

El acta constitutiva deberá ser definida por los ministros de Economía en 60 días. Financiamiento para infraestructura e integración regional son los objetivos centrales del nuevo organismo.

Los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Paraguay y Venezuela, acordaron ayer la creación del Banco del Sur, en tanto hoy se sumaba el mandatario de Uruguay a la iniciativa por una entidad que financiará el desarrollo económico y social de la región.

La presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, definió al Banco del Sur como la institución que servirá para financiar "la inversión en infraestructura y generar más trabajo". Cristina -fuera de protocolo- dijo que en el Banco del Sur, "se depositan todas las inquietudes de la región".

Participaron del acto, desarrollado en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, el presidente Néstor Kirchner, su sucesora Cristina Fernández, los mandatarios de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa; de Brasil, Lula da Silva; de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, y de Venezuela, Hugo Chávez.

El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, no estuvo presente en el encuentro y estampará su firma hoy, durante su visita al país para participar de la ceremonia de traspaso de mando.

Kirchner, en su último acto oficial, manifestó su satisfacción por la firma del acta fundacional del Banco del Sur y dijo a sus pares que esto forma parte de la "utopía para construir un camino mejor".

Lula Da Silva, por su parte, aseguró que "éste será el primer banco internacional controlado por los países de la región". El acta establece que los ministros de Economía de los países miembro tendrán 60 días para elaborar el "convenio Constitutivo del Banco del Sur", el reglamento para el funcionamiento de la entidad y su adhesión final.

Objetivos

El Banco tendrá como finalidad financiar el desarrollo en "sectores clave de la economía", mejorando la competitividad, el desarrollo científico y tecnológico, "agregando valor y priorizando el uso de materias primas de los países miembro".

Además, se orientará al "desarrollo en sectores sociales para reducir la pobreza y la exclusión social" y los que "favorezcan el proceso de integración sudamericana", dice el acta.

En este marco, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, exhortó a sus pares a traer a la región "los 250.000 millones de dólares de reserva que nuestras naciones tienen depositadas en el exterior".

Con ese dinero propuso financiar los distintos proyectos de desarrollo y solventar a las naciones en distintos desfasajes financieros. "No hay ningún impedimento técnico para traer el dinero, es sólo una decisión política", dijo Correa, lo que motivó el aplauso de los ministros y funcionarios que colmaron el Salón Blanco.

Con propios capitales

La idea de repatriar el dinero fue abordada por Hugo Chávez: "Llegó la hora de traer esos recursos acá", ya que "esos capitales son nuestros, los tenemos que convertir en inversiones para nuestro desarrollo.

"Nace el Banco del Sur, impensable hace diez años", dijo el venezolano, y consideró que la entidad "forma parte de un modelo, de un sistema liberador" para los países de la región.

Lula Da Silva sostuvo que la creación de esta entidad "es un paso decisivo en el sueño de integración" y expresó su deseo para que los otros países de la región se sumen, "porque sólo una América Latina unida podrá crear mejores condiciones para cada uno de los países".

El mandatario de Bolivia, Evo Morales, consideró que "éste es un momento histórico" en la región, por el pleno funcionamiento de la democracia y la buena situación económica de las naciones, merced a los altos precios de las materias primas.

Destacó que "el Banco del Sur es el paso previo para que América del Sur tenga su propia moneda única" y advirtió que, ante esta unión de naciones, "habrá grupos que no querrán perder sus privilegios".

Esta misma advertencia fue tomada por el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, quien consideró que el Banco del Sur "es un toque de atención para los países dominantes" y que "ha sido demonizado" para evitar su conformación.

"Tenemos que dejar de pensar en nuestros países como unidades aisladas", dijo el mandatario paraguayo, y destacó la necesidad de ir hacia un sistema de mayor equidad para el desarrollo de las naciones.

Al acto lo cerró, por pedido de Kirchner, la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, quien sostuvo que en estos años "se han roto los tabúes y los prejuicios" que frenaban el desarrollo de los países de la región.

Consideró que en el Banco del Sur "se depositan todas las inquietudes de la región" y que ésta será una institución que servirá para financiar "la inversión en infraestructura y generar más trabajo" en los Estados.

Según el acta

el Banco del Sur tendrá como objetivo financiar el desarrollo económico y social "en forma equilibrada y estable". Tendrá su sede principal en Caracas y subsedes en Buenos Aires y La Paz. Financiará proyectos de desarrollo de sectores clave, incluso el científico y el tecnológico, que agreguen valor, así como iniciativas sociales para reducir la pobreza. Se crearán fondos especiales de solidaridad social y de emergencia ante desastres naturales. El banco deberá ser autosostenible y gobernarse con criterios de eficiencia financiera. La conducción tendrá una representación igualitaria de cada uno de los países miembros.

De la redacción de El Litoral