Durante mi gestión como titular de esta Secretaría de Estado, hemos tenido como fin primero y último trabajar por el bienestar de todos los santafesinos. Una tarea con obstáculos y dificultades, pero ante la que nos enfrentamos en labor conjunta y con vistas al mejor horizonte. Fue en octubre de 2005 que asumí esta gran responsabilidad y oportunidad: la de mejorar la calidad de vida de la franja más vulnerada de la comunidad.
Desde entonces nos abocamos al arduo trabajo de dignificar a quienes más lo necesitaban, ofreciendo nuevas políticas de desarrollo en lugar de asistencialismo; promoviendo la cultura del trabajo y el emprendedorismo ante la escasez de demanda laboral; velando por el niño, la mujer y la familia santafesina, en busca del afianzamiento de sus valores y derechos.
Es por eso que quiero agradecer a todo el personal de Promoción Comunitaria, en sincero reconocimiento de sus funciones: becarios, contratados, personal de planta, profesionales, subsecretarios y directores provinciales, sin quienes los logros obtenidos no hubieran podido concretarse.
Mi llegada a esta secretaría coincidió con un difícil período de fenómenos naturales que llevaron a situaciones límite, afectando directa e indirectamente a gran parte de la población. Es tarea propia del área social atender las emergencias. Y las suscitadas en este período, por su magnitud y duración, impidieron avanzar con mayor fluidez en el cumplimiento de algunas metas que no llegaron a alcanzarse.
Sin embargo, el esfuerzo esgrimido, el trabajo mancomunado y los principios claros fueron la base para proyectarnos hacia una Santa Fe mejor y más digna, mientras la lucha diaria nos proponía nuevos desafíos. Es mérito de todo el personal llegar al cierre de este ciclo con la frente en alto y con la convicción de que estamos encaminados para cumplir el sueño de tener la Provincia que todos queremos.
(*) Secretario de Estado de Promoción Comunitaria